A 15 años del secuestro de Rubén Omar Romano

El martes 19 de julio de 2005, el entonces técnico del Cruz Azul fue privado de su libertad durante 65 días

A 15 años del secuestro de Rubén Omar Romano
A 15 años del secuestro de Rubén Omar Romano
A 15 años del secuestro de Rubén Omar Romano
A 15 años del secuestro de Rubén Omar Romano

El martes 19 de julio de 2005, Rubén Omar Romano salió de La Noria después de dirigir las actividades del día. Era entonces técnico del Cruz Azul y alistaba el inicio del torneo Apertura. Instantes después de salir del club, un comando armado le cerró el paso, lo bajó de su camioneta y lo privó de su libertad sometiéndolo a punta de pistola. 

En su vehículo se quedó el celular, las llaves puestas, su saco color crema y un cenicero con colillas de cigarro, como muestra del hábito que lo acompañaba a todos lados.

Foto: MexSport

Durante los 20 minutos del traslado de Xochimilco a la casa de Iztapalapa, en donde estuvo encerrado, el exfutbolista argentino rezó y se encomendó a Dios, esperando que lo que pasaba sólo fuera un mal sueño. 

El país entero se conmocionó ante la noticia del secuestro, los noticieros dedicaron gran parte de sus espacios a hablar de la carrera del oriundo de Buenos Aires, y los posibles móviles del rapto.

En los 65 días que duró su aislamiento, Romano tuvo pequeños acercamientos al exterior por medio de una radio que fungió como su escape de la realidad. Mañanas y tardes escuchaba los programas deportivos, que frecuentemente lo sacaban a colación, y también se mantenía al tanto de cómo iba su Máquina en el campeonato mexicano.

La pesadilla terminó el 21 de septiembre de ese año, cuando agentes de la hoy disuelta Agencia Federal de Investigación (AFI), irrumpieron en la Primera Cerrada de López Portillo, de la colonia Consejo Agrarista Mexicano, en Iztapalapa. De ahí rescataron al técnico cementero, ya con una abultada barba y con kilos menos. 

Foto: MexSport

Sus primeras palabras fueron de agradecimiento a sus rescatistas, y su primer deseo ver y abrazar a su familia. 

Romano regresó a casa y días después reapareció en el Estadio Azul, el 24 de septiembre, en un juego ante los Dorados, portando una playera con el mensaje: “Gracias AFI”. 

A 15 años del secuestro, y tras vivir el encierro por la pandemia de coronavirus, el exfutbolista escribió en sus redes sociales:

Hace 15 años tuve la mala fortuna de vivir un secuestro, 65 días privado de mi libertad, amarrado con los ojos vendados; hoy lo comparo con este confinamiento y créanme, estamos en la gloria”. 

Foto: Especial
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Por J. Alexis Hernández

eadp


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