La nueva normalidad para los corredores

La nueva normalidad para los corredores

En medio de la nueva normalidad que México atraviesa para hacer la transición entre el confinamiento para evitar la propagación del coronavirus y recuperar los hábitos previos a la pandemia, en la Ciudad de México las calles se llenan de corredores que cada domingo salen a ejercitarse. 

Algunos entre precauciones, otros entre la incredulidad,  pero todos se activan en el filo de una delgada línea: mantenerse saludables para en caso de enfermar tener menores secuelas, pero enfrentan también el riesgo que implica salir de casa.

A las 5:00 horas, la ingeniero Pilar Sosa sale de la Santa María la Ribera a continuar con la rutina que por años ejerce y trota rumbo al Monumento a la Revolución

“A mí usar el cubreboca me saca salpullido y con el sudor más, lo que uso es mi paliacate y me tapo, pero por el horario en que siempre me he ejercitado casi nunca hay gente. Si fuera a un gimnasio correría más riesgo en un espacio cerrado; ahora somos pocos los que estamos corriendo a esta hora y más en domingo, aunque una época normal no hay tanta gente tan temprano, pero ahora, desde antes que salga el sol ya llego a ver más personas que antes corriendo”, comenta Sosa Espinoza, de 58 años de edad.

María José Araiza estaciona su auto en calles contiguas al Paseo de la Reforma. Durante menos de una hora, de cada domingo, se da la oportunidad de salir de casa con máximas medidas de cuidado. “De lunes a sábado entreno en casa con pesas improvisadas, las hago con botellas o garrafones llenos de agua o mochilas con libros, pero no es lo mismo hacer ejercicio en casa que trotar un rato, y aunque es incómodo correr con cubrebocas, porque vas respirando y se te pega, hay un momento en que empiezas a sudar y es incómodo traerlo tan pegado y mojado, pero más vale cuidarnos”, explicó la analista financiera de 31 años de edad.

Aunque con 72 años de edad Jesús Arenas pertenece al grupo más vulnerable al COVID-19, sale a correr al Circuito Gandhi, contiguo al Museo de Antropología, práctica que culmina cerca de las 9 de la mañana, cuando incrementa el número de corredores en el circuito, “Vivo en la Colonia Morelos y cada ocho días vengo aquí. Tengo muchos años corriendo y ya no me hallo sin hacerlo; la verdad no hacemos caso, nos hace falta educación somos necios, burros, sabemos el peligro de contagio que puede haber, pero mírenos aquí. Está mal que salgamos así, pero no aprendemos”, dijo Arenas Albarrán.

Aunque no es corredor, Arturo Gutiérrez sale con su bicicleta, desde el sur de la CDMX, hasta el Ángel de la Independencia a rodar en las mañanas de domingo. “Salgo con cubrebocas, guantes, lentes en mi casco y me mantengo distante. Antes me iba a Ciudad Universitaria un día a la semana, pero ya está yendo demasiada gente, con cubrebocas y todo, pero ya es mucha y por salud, mejor salgo solo hasta acá”, consideró.

Aun cuando México registra más de 90 mil casos confirmados, y casi 10 mil defunciones a causa del nuevo coronavirus, hay quien no cree que sea real, como el ingeniero en informática Arturo González.

“No puedo interrumpir mi salud física; es algo que hago desde hace más de 40 años, por una supuesta situación (…) yo no creo mucho en esta situación (del COVID-19), muchas veces es sugestión mental, el poder de la mente es grande y si uno se autosugestiona entra en problemas. No creo mucho en esto porque no es rectificable eso de miles de muertos por todos lados”, consideró González Ortega, de 59 años de edad, quien también entrena en el Bosque de Chapultepec.

[nota_relacionada id=1061046 ] 

Por Katya López Cedillo
lctl

Escucha aquí nuestro podcast sobre coronavirus


Compartir