Vicente Rojo, una llama que no se extingue

El artista fallecido a los 89 años de edad trabajaba en una gran retrospectiva que se montará en el Museo de Arte Moderno; dejó lista además una fuente para homenajear a Octavio Paz

Vicente Rojo, una llama que no se extingue
El artista falleció a los 89 años. Foto: Especial.

Vicente Rojo trabajaba en una gran exposición retrospectiva para el Museo de Arte Moderno (MAM). Su partida, sucedida el miércoles pasado a los 89 años de edad por “complicaciones cardiacas”, convertirá la exhibición en el homenaje nacional que se le rendirá al artista próximamente.

“Todos los homenajes serán pocos para Rojo. Creador emérito, Premio Nacional, miembro de El Colegio Nacional, influyó en el pensamiento y obra de generaciones en el diseño, pintura, escultura y literatura”, afirmó la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto. El último adiós para el artista sucedió ayer en la funeraria Gayosso, de la zona de Sullivan, a donde llegaron amigos y familiares, entre ellos el fotógrafo Rogelio Cuéllar y la escritora Elena Poniatowska, quien comentó que “se trata de una pérdida muy grande para el arte en México”.

Foto: Especial.

La partida del creador que adoptó a México como su patria, detonó en redes sociales un alud de mensajes de reconocimiento y pesar. Con su característico andar, pausado y sereno, Rojo se mantuvo activo hasta el último momento: apenas en octubre del año pasado, en plena pandemia, reapareció con cubrebocas en la inauguración del Museo Kaluz, para el que elaboró un mural en piedra que tituló “Jardín urbano”.

Y un año antes había creado “Versión celeste”, un vitral de luminosidad móvil que colocó en el edificio del Monte de Piedad. La emergencia sanitaria retrasó además la apertura de una fuente elaborada por el artista para uno de los patios del Antiguo Colegio de San Ildefonso, donde serán colocadas las cenizas del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz y de su esposa Marie José.

Poco dado a las palabras (él mismo contó que comenzó a dar entrevistas por solidaridad a “mis compañeros del periodismo cultural”), Rojo prefería hablar con su vasta obra como pintor, escultor, editor y diseñador. Pensaba que la imaginación era “una llama”, pero que era necesario tener los “bien puestos sobre la tierra” para encenderla y echarla a volar.

Foto: Especial.

En todo caso, Vicente Rojo intentó siempre una sola cosa: “He tratado de desarrollar mi imaginación, la poca o mucha que haya tenido. Lo he hecho siempre con absoluta libertad. Tengo muy presente que sin libertad no se puede crear; de hecho, sin libertad tampoco se puede vivir”, le dijo en una entrevista a El Heraldo de México.

* Vicente Rojo nació en Barcelona, en 1932; llegó a México en 1949.
* En 1953 cofundó la revista Artes de México y en 1960, editorial Era.
* Desarrolló, sobre todo, series pictóricas y escultóricas que le llevaban varios años.
* En 1994 se convirtió en miembro de El Colegio Nacional.

"El diseño gráfico y la pintura tienen para mí el mismo interés y realizo las dos tareas con la misma intensidad"
- Vicente Rojo


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