Monjas y Brujas: El origen FEMENINO de la CERVEZA

El origen de esta refrescante bebida se dio gracias a las mujeres hace 3 mil años

Monjas y Brujas: El origen FEMENINO de la CERVEZA
En el siglo XI la monja Benedictina Hildegard von Bingen, mística y herbalista, introdujo el uso de lúpulo. Foto: Especial

En la antigüedad, las mujeres eran las encargadas de cocinar y todo lo relacionado a la cocina, su rol en el hogar les permitía pasar de generación en generación recetas y trucos para llevar de la mejor manera los recursos de la comida y su producción.

Sumeria

En la antigua Sumeria, hoy territorio de Irán, en el año 2 mil a.C. existen registros en dónde las mujeres eran las respondables de preparar esta bebida que brindaba frescura y energía a los hombres constructores de aquella civilización

Las mujeres producían todo tipo de cerveza, blanca, negra y roja a base de trigo.

La cultra griega, prefería el vino, debido a su cultura machista, la cerveza era relacionada con problemas de salud.

En Egipto, los esclavos y el Faraón la bebían sin diferencia alguna, algunos salarios eran pagados con cerveza. Posteriormente fue llevada a los territorios de Palestina e India.  

Vikingos

Las sociedades vikingas también producían cerveza las mujeres, debido a los climas de las regiones en las que habitaban, contenía ingredientes más exóticos como el enebro, cornezuelo (alucinógeno), beleño y cicuta.

Algunos efectos psicodélicos estimulaban la imaginación, algunos nombres de la bebida eran Volva o volur.

Las mujeres vikingas inventaron el concepto de bragg, que significaba que podían ver el futuro estando bajo la influencia de las variantes cerveceras. 

Benedictina  Hildegard von Bingen

En el siglo XI, la monja Benedictina Hildegard von Bingen fue una mística herbalista que introdujo el ingrediente para dar un sabor amargo y preservar la cerveza por más tiempo, el lúpulo. En la actualidad von Bingen es la santa patrona de la cerveza.

Monja Benedictina Hildegard von Bingen. Foto: Especial

Brujas

En toda Europa se propagó la cerveza, a las mujeres que hacían mala cerveza eran castigadas y creían que eran arrastradas al infierno por no preparaban correctamente la cerveza.

La imagen de las brujas como las conocemos hoy en día, las mujeres encargadas de preparar la cerveza contaban con el sombrero puntiagudo y el clásico cazo dónde preparaban la cerveza, este peculiar atuendo las distinguía como mujeres empresarias en el siglo XIV.

 

 


Compartir