El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes

El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes
El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes
El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes
El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes
El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes
El París de Modigliani y sus contemporáneos en el Palacio de Bellas Artes

El Museo del Palacio de Bellas Artes inauguró la exposición El París de Modigliani y sus contemporáneos. Organizada por el Museo del Palacio de Bellas Artes, el Instituto Restellini y el INBAL, con la colaboración de la Colección Jonas Netter, esta es una muestra que ofrece la posibilidad de apreciar una serie de obras maestras de artistas de vanguardia del París de la primera mitad del siglo XX. Entre ellos destaca la figura de Amedeo Modigliani, hoy en día convertido en un ícono de la pintura moderna. Esta exposición incluye también pinturas de Soutine, Kisling, Utrillo, Derain, Vlamick y muchos artistas más entre los cuales las pinturas de algunos, es la primera vez que se exhiben en el país. En su programa “A propósito de…” Mercedes García Ocejo conversó con Marc Restellini, Director del Instituto Restellini, quién recordó que este año se festeja el centenario del fallecimiento del pintor de Livorno, Amedeo Modigliani, de quién Restellini es experto y destacó su importancia en el mundo del arte. Comentó que coincidió a principios de los años 1900 _ antes de la Primera Guerra Mundial_ con el pintor mexicano Diego Rivera y que ambos artistas convivieron y compartieron amistad. Asimismo también convivieron con Angel Zárraga y Carlos Mérida, entre otros artistas latinoamericanos. 

[nota_relacionada id=1249911]

La exposición incluye un diálogo con los artistas mexicanos en Paris

Esta exposición comprende un total de 164 piezas provenientes de 4 colecciones internacionales ubicadas en Francia, Singapur y Ginebra. Hay también obras de artistas mexicanos que estuvieron en el París del auge de los barrios Montmartre y Montparnasse de aquellos años y convivieron con sus contemporáneos pintores europeos. Las obras mexicanas provienen de colecciones nacionales de Veracruz, Guanajuato, Morelos y Ciudad de México. En la conversación Marc Restellini habló del estupendo trabajo realizado por el curador mexicano Jaime Moreno Villarreal, y de lo valioso que resulta ese diálogo entre los artistas europeos con los mexicanos en esta importante exposición.  

Foto: Cuartoscuro

París como centro de transformación y atracción cultural 

Marc Restellini dijo que esta exposición refleja toda una época: “muestra un mundo sociológico, eso que hoy llamamos ecosistema cultural” comentó a Mercedes García Ocejo en el programa: “En aquél tiempo esta palabra no existía pero es verdad que ese período es muy particular y diría que se ajusta perfectamente al concepto social que es contemporánea y actual. Es un ecosistema porque en París, entre 1905 y 1930, coincidieron un grupo de artistas que no tenían nada qué ver unos con otros pero a quienes unía la atracción que emitía París como centro cultural. París disponía entonces de una especie de aura, de un gran prestigio porque ahí se produjo la revolución impresionista, los grandes momentos de finales del siglo XIX en materia cultural y las transformaciones del arte y su mercado: todo ocurría allí. París era en una especie de centro de atracción: una polarización cultural absolutamente colosal”.

[nota_relacionada id=1249997]

La importancia de la Colección Jonas Netter 

Marc Restellini compartió la importancia que tiene en esta exhibición las obras provenientes de la Colección Jonas Netter: contó que era un comerciante que junto con Léopold Zborowski comenzó a comprar obras de aquellos artistas que se agruparon en lo que se denominó La escuela de París. Y que así formó una importante colección de artistas como Soutine, Kisling y Modigliani quienes eran pobres en aquellos años y vivían en París para iniciar una carrera artística: “ Todos aquellos artistas llegaron a París con una única maleta en mano: su talento. Así que los comerciantes que se ocuparon de vender su talento no eran los expertos de la generación precedente, eran gentes como Paul Guillaume que vendía neumáticos para ganar dinero y no podía darse el gusto de vender obras de Picasso que era un artista demasiado caro para él, por ejemplo”, comentó Marc Restellini. “Así que Paul Guillaume, con el dinero que ganaba abrió una galería y se instaló en la Rue de la Boetie porque quería ser chic y estar cerca de los grandes comerciantes de arte, pero lo que podía comprar eran obras de pintores como Derain y quienes se exhiben en esta gran exposición. Hoy día: todos ellos artistas esenciales en la historia del arte moderno universal”, concluyó. 

Foto: Cuartoscuro

Siga la entrevista completa en “A propósito de…” con Mercedes García Ocejo

Escucha el especial coronavirus:

[nota_relacionada id=1250000]

Por: Redacción El Heraldo de México

DRV


Compartir