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Soriano, con espacio contemporáneo

CULTURA

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El artista Juan Soriano (1920-2006) conocido como El Mozart de la pintura ya tiene su recinto en Cuernavaca, Morelos. Con una inversión de 294 millones de pesos, el gobierno del estado entregó ayer las instalaciones del Museo Morelense de Arte Contemporáneo Juan Soriano (MMAC), el cual albergará, a partir del 6 junio, mil 200 obras, entre pinturas, esculturas, cerámicas, grabados, fotografías y cartas del artista jalisciense. “Cada actividad en la que Soriano trabajó, va a tener su lugar aquí; en la colección de este museo van a estar todos los grabados que hizo en su vida. Es un acervo enorme”, dijo Marek Keller, presidente de la Fundación Juan Soriano y Marek Keller, creada en 2004 por ambos. El recinto contará con las obras tempranas del artista, desde la época de los años 40, “de cuando realizó sus primeras exposiciones de joven hasta las últimas que hizo, antes de morir”, detalló Keller. El espacio, contó Javier Sánchez Corral, arquitecto encargado del proyecto, fue pensado inicialmente como un jardín escultórico que conviviera con las esculturas en gran formato del artista. La zona, que cuenta con un espacio de ocho mil metros cuadrados, está conformada por un edificio de tres niveles, en donde se encuentran la sala principal de exhibición y una biblioteca que tendrá un acervo de arte moderno y contemporáneo, y un nivel subterráneo que alojará la bodega del recinto, así como una biblioteca. Dentro del espacio se encuentra también un edificio anexo con una zona de exhibición que se titula El cubo, en donde tendrán espacio distintas exposiciones de artistas locales e internacionales. En la zona exterior se encuentran cinco espacios alternos, a los que el público podrá acudir para tomar los talleres de grabado, escultura y pintura que el museo ofrecerá. En el jardín escultórico se exhiben, de forma permanente, 14 esculturas de gran formato. Cuenta con cuatro entradas de libre acceso que conectan el poblado de Amatitlán con el Centro Histórico de Cuernavaca. Sobre lo que Soriano pensaba acerca de tener un museo, Keller relató que el artista decía: “Sí 10 años después de muerto la gente todavía considera que mis cuadros son relevantes, que hagan lo que quieran con ellos”, y así fue “hicimos lo que quisimos,” dijo entre risas. POR SCARLETT LINDERO