Del cómo hacerlo al qué hacer

El cómo te adaptas tecnológicamente durante la crisis puede ser importante, pero mucho más lo es centrarte en el qué tienes que hacer en esos tiempos, incluso pensando en lo que debemos realizar cuando la crisis termine.

Hablar de cómo la tecnología reemplaza a ciertos espacios o lugares de trabajo, como salones de clases, tiene sentido en una situación de crisis como la actual, pero en realidad lo importante es discutir cómo y para qué; qué valor añadido debemos obtener de la interacción cara a cara para que tenga sentido y genere lo que tiene que ser: un mejor resultado, más eficiente y con más sentido.

Más allá de plantearnos cómo vivir, trabajar y estudiar, ahora durante los aislamientos, deberíamos estar planteándonos cómo vamos a seguir avanzando y creciendo cuando este periodo termine, y si la forma en que lo hicimos tenía sentido.

Es lo mismo que ocurre con muchos de los trabajos en una crisis como esta, una gran cantidad de personas llevan a cabo su labor diaria desde sus casas, lo que puede convertirse en la evidencia de que cuando la contingencia termine, desplazarse todos los días con un horario determinado era algo ineficiente, y quizás innecesario.

La situación actual, además de forzarnos a convertirnos en expertos en el uso de herramientas como Zoom o Meet, debería provocar cambios permanentes en nuestra forma de trabajar.

Estoy seguro que existirán empleos que cambien radicalmente, sobre todo si comprobamos que pueden llevarse a cabo perfecta y satisfactoriamente desde casa.

La crisis debería convertirse en una oportunidad para que toda una nueva generación vea tangiblemente de qué manera se puede trabajar y que el cómo no sea una finalidad y que tenga un valor intrínseco.

Si es presencial, el reto es encontrarle sentido a que así sea, y si es a distancia también con todo lo que ello implica.

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Aprender de lo que estamos viviendo no sólo es para evitar los mismos errores, si no para abrir panoramas de los cómo, pero enfocarnos en el qué. No es cómo hagamos las cosas, es qué cosas hacemos en las que nos deberíamos de enfocar ya habiendo solucionado el cómo, y de haber aprendido de ese gran paso, el cual quizás nunca hubiéramos tenido que dar si no hubiese sido por esta pandemia.

POR ARMANDO KASSIAN
@ARKASMI
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