Vigorexia, el trastorno por hacer ejercicio en exceso

Las personas que sufren vigorexia suelen ser jóvenes de entre 18 a 35 años y aunque es más frecuente en los varones en los últimos años se está produciendo un aumento de casos entre las mujeres

La falta de autoestima suele ser uno de los principales detonantes de esta alteración. FOTO: PIXABAY
La falta de autoestima suele ser uno de los principales detonantes de esta alteración. FOTO: PIXABAY

El espejo no suele mentir, pero a las personas con vigorexia no les dice toda la verdad, sino que les devuelve su reflejo distorsionado, mostrando una figura, enclenque y débil que los lleva a la obsesión por su cuerpo.

 

El doctor Luis Franco Bonafonte, responsable de la unidad de medicina del deporte del Hospital Sant Joan de Reus y miembro de la Federación Española de Medicina del Deporte y Carlos Bernardos, director técnico del centro deportivo GO fit, nos explican las causas y los porqués de este trastorno.

 

Las personas que sufren vigorexia suelen ser jóvenes de entre 18 a 35 años y aunque es más frecuente en los varones en los últimos años se está produciendo un aumento de casos entre las mujeres, asegura el doctor Franco.

 

Se trata de una alteración que no solo afecta a las personas que acuden obsesivamente al gimnasio sino también en deportistas de fondo o bicicleta.

 

El doctor explica que existen dos tipos de vigorexia

  • La que afecta a personas que tienen una alteración importante de la imagen corporal, que cada vez quieren estar más fuertes.
  • La que se da en personas que se encuentran bien haciendo ejercicio y deporte, que se someten a entrenamiento obsesivo diario y que no conciben la vida sin estar continuamente haciendo deporte.

Causas

 

La falta de autoestima suele ser uno de los principales detonantes de esta alteración, las personas con estos problemas generalmente son inmaduras, introvertidas y, sobre todo, inconformes con su apariencia, afirma Bernardos.

 

Mejorar el aspecto físico es importante, pero para conseguirlo se necesita, además de una genética favorable, tiempo, esfuerzo, un programa racional de entrenamiento y una alimentación adecuada, afirma el director técnico de GO fit.

 

El problema surge cuando este objetivo se convierte en una obsesión y, para conseguir un físico perfecto, se utilizan recursos que, a corto plazo son eficaces, pero a que a medio y largo plazo pueden acarrear graves problemas de salud, asegura.

Problemas que genera la vigorexia

 

El consumo de hormonas, esteroides y anabolizantes y la práctica de ejercicio físico de forma compulsiva son los hábitos que adquieren los que experimentan este trastorno. Además tienden a seguir dietas desequilibradas y poco saludables, especialmente por el exceso proteínas, aminoácidos y carbohidratos, explica el doctor Franco.

 

Las personas obsesionadas por el ejercicio físico son propensas a sufrir lesiones en el aparato locomotor especialmente aquellos que se someten a volúmenes y cargas de entrenamiento constante, sin embargo los deportistas cuyo ejercicio se basa en la carrera suelen ser víctimas de lesiones tendinosas, articulares y musculares, añade el especialista.

 

Además, son comunes la aparición de acné, problemas sexuales y cardíacos, hepáticos, retención de líquidos, cambios en la voz, en el carácter y trastornos metabólicos.

 

Por EFE

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