Todo es relativo

A pesar de que cada región tiene sus propias tradiciones, en la era de la tecnología, los valores y rasgos de pertenencia se van decolorando

Ilustración: Allan G. Ramírez
Ilustración: Allan G. Ramírez

La ideología actual se podría resumir en una palabra: ataraxia. Aunque si lo aterrizamos hacia la cultura pop, Hakuna Matata sería la frase que engloba este tipo de pensamiento.

¿Por qué preocuparnos si siempre vivimos estresados? ¿Para qué salir si estamos cambiando al mundo desde las redes sociales? El presente representa un ejemplo de lo que los escépticos planteaban. Esta corriente se basaba en expresar opiniones.

La opinión es personal y no se puede criticar porque es de cada uno, es relativa. De acuerdo con Sócrates en el Critón de Platón, el hombre existe en la medida en que pertenece a la polis. Claro, sólo hombres libres.

A diferencia de los antiguos griegos que tenían una identidad frente a ellos mismos y la sociedad mejor definida, ¿cómo es que nos hemos vuelto incapaces de encontrar nuestro lugar en la estructura social?

A pesar de que cada región tiene sus propias tradiciones, en la era de la tecnología, los valores y rasgos de pertenencia se van decolorando. Así, cada uno tiene una postura respecto al aborto, la sexualidad y la política.

Esto enriquece, sin embargo, también cada uno tiene una postura entre lo que está bien y está mal. Si de verdad todo es relativo, ¿para qué siguen existiendo las leyes y las instituciones? ¿Hakuna Matata es la solución? ¿Seremos capaces de dejar el relativismo y luchar por principios universales?

¿Qué más?

  • En el relativismo individualista hay una supresión de la identidad cultural de cada pueblo.
  • Actualmente, ya no hay cosas que las personas compartan, salvo el espacio o el idioma.
  • Se ha evolucionado hacia nacionalismos xenófobos en Europa y Estados Unidos.

POR HANNAH MANJARREZ (DIRECCIÓN FINANCIERA)

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