Mira quién habla con Brenda Jaet: Shefali Tsabary, conciencia para educar

De visita en México, la reconocida psicóloga habla sobre las técnicas que podrían hacer de nuestros niños seres más alegres, disciplinados y dispuestos a colaborar

SHEFALI TSABARY. Escritora y psicóloga por  la Universidad de Columbia. Foto: AGENCIA JDS
SHEFALI TSABARY. Escritora y psicóloga por la Universidad de Columbia. Foto: AGENCIA JDS

El nombre de Shefali Tsabary está ligado a las grandes teorías sobre cómo educar a los niños de nuestros tiempos. Sus libros, todos ellos best sellers, se han convertido en referentes para los padres que buscan mejorar no sólo el comportamiento de sus hijos, sino la convivencia y su desarrollo dentro de la sociedad, la cual no siempre los acepta tal cual son.

¿Podrías explicar el concepto de educación que propones?

Hemos sido padres de forma lineal. Vemos a nuestros hijos como si fueran inferiores. La idea de que los padres somos superiores está obsoleta en el mundo moderno y lo único que produce es una gran desconexión. Los disciplinamos haciendo lo que queremos, como si fuéramos sus dueños. Se nos olvida que son seres humanos y lo peor es que los traumamos y no aprenden nada positivo, sólo a tener miedo, a revelarse.

Lo que tenemos que hacer es conectar con ellos, tenemos que entender por qué se comportan como lo hacen, cuál es la necesidad de fondo que existe, pero eso toma tiempo y hoy nadie tiene tiempo. Lo que propongo es una nueva forma de educar, de hacerlo con conciencia, conexión antes que el control.

¿Cómo empezar a cambiar la forma de educar?

Lo primero es darnos cuenta cómo estamos ante nuestros hijos, cómo es nuestra energía y carga emocional. Tenemos que darnos cuenta de nuestro lenguaje corporal. Ellos se dan cuenta de todo. Tenemos que curarnos nosotros, criarnos antes de criar, darnos cuenta de que estamos operando desde la inconciencia. Después hay que empezar a hacer pequeños cambios como escucharlos realmente, entender lo que sienten y por qué.

¿Cuál es el principal error que cometemos?

Nuestros hijos vienen a este mundo a manifestar su destino, pero como nosotros estamos llenos de huecos, de traumas de infancia, queremos que ellos nos complementen. El enfoque debe ser en la conciencia de los padres y no en el comportamiento de los hijos.

Dices que debemos educar desde el presente, ¿cómo es esto?

Tendemos a educar desde el pasado y hacia el futuro, nadie está en el momento, ¿quién es tu hijo hoy? Eso es lo que debes preguntarte, ¿qué necesita tu hijo hoy?, si hoy estás enfermo, debes descansar, no importa el futuro, ¿por qué sufrir hoy para estar feliz en el futuro? Cuando los padres viven en el presente, toda la familia gana.

¿Qué sucede con los castigos, consecuencias?

Castigos y consecuencias son muy diferentes, los castigos no tienen correlación. Las consecuencias están conectadas naturalmente con la actividad que hicieron. A veces las consecuencias son naturales y les enseñan que pueden ajustar su comportamiento. Todo tiene una razón, los niños siempre actúan por algo, hay que descubrir por qué.

La crianza moderna está viviendo una crisis, ¿por qué?

Educamos a nuestros hijos de una forma inconsciente, antes de ser conscientes nosotros mismos. Antes de que cumplan 6 años ya les hemos creado una cultura de logro, comparación y ansiedad. En donde hacemos nuestras elecciones con base en nuestro ego y no en las necesidades de nuestros hijos.

¿Qué propones hacer?

Propongo una crianza con conciencia, en donde comprendamos que la conexión con nuestros hijos es sagrada, ellos no pidieron venir. Nuestros hijos no vinieron a este mundo a llenar nuestras expectativas. Lo que debemos buscar en primer lugar es la conexión.

En tres pasos:

Aceptar lo que son (aunque no estés de acuerdo). Examinar tus expectativas. Valorar tus necesidades.

Uno de los problemas es la presión por ser feliz, ¿por qué?

La felicidad es temporal, la alegría es eterna. La vida es dolor y por medio del dolor crecemos. Existe una presión inmensa por ser felices todo el tiempo y es nuestro trabajo enseñarles a vivir sin esa presión. La alegría es nuestro derecho de nacimiento, la felicidad es condicionada y vivimos simulando.

¿Cómo es una familia despierta?

Despertamos cuando nos damos cuenta de quién somos realmente. La autenticidad nos libera de tener que pretender ser algo que no somos o que pensamos que debemos ser. La familia despierta está comprometida con la esencia de cada miembro.

¿Propones educación sin disciplina, ni limites?

¡No, para nada! La disciplina es el arte de crear límites. Aquí debemos disciplinarnos nosotros primero para que nuestros hijos cambien. En mi libro Out of control enfatizo que las estrategias de disciplina son sólo una forma de control y manipulación.

Es nuestra falta de comprensión de cómo crear limites lo que resulta en un problema, son los padres quienes no la tienen.

 

FOTO: AGENCIA JDS

 

 

Por BRENDA JAET 

¿Te gustó este contenido?