Arlette Esqueda: Para el deporte no hay pretexto

Mantener una vida activa es fundamental no sólo para mejorar la salud, sino para ser feliz y tener una actitud positiva ante las adversidades

FOTO: SAÚL MOLINA
FOTO: SAÚL MOLINA

 

 

Fue después de dar a luz a su tercer hijo cuando Arlette Esqueda, triatleta, maratonista e instructora de indoor cycling, comenzó a entrenar con ímpetu:

Desde niña mis papás me fomentaron el amor por el deporte. Me acuerdo perfecto que mi papá a las ocho de la mañana nos abría las cortinas los domingos y nos decía: Órale vámonos al club. Durante muchos años jugué tenis, pero nunca me clavé tanto en el deporte hasta después de tener a mis tres hijos.

Y es que el alto rendimiento llegó a la vida de Arlette hasta la adultez madura cuando, entre su rutina diaria, se dio cuenta que al entrenar no sólo mejoraba su condición física sino que se notaba más paciente, se sentía mejor consigo misma y sobre todo era más feliz:

Comencé a entrenar cada vez más y cuando me percaté ya era de alto rendimiento. No estoy en una categoría elite, simplemente porque no tengo la edad, aseguró.

¿Hay edad para el deporte?

No, al contrario. Yo soy ejemplo de ello. En la vida imaginé llegar a tener el cuerpo que tengo. La disciplina es definitivamente primordial para lograr cualquier objetivo. Pero ojo, porque entre más años tienes es más difícil que tu cuerpo funcione y mucho más importante tener una vida activa, así que hay que ser pacientes. Es fundamental que, con la llegada de los años, adoptes en tu rutina diaria una hora de ejercicio como mínimo.

¿Cómo puedes volverte fit si no mueves ni un dedo?

Sí se puede. Parece increíble pero el deporte es como una droga, y cuando logras llevar una rutina durante determinado tiempo, con disciplina y constancia logras engancharte en un círculo virtuoso en el que tu cuerpo te va pidiendo cada vez más:

1.- Lo primero es proponerte un objetivo y entender que no necesitas un gimnasio para hacer ejercicio.

2.- Necesitas tres semanas para crear un hábito. Si en tres semanas logras levantarte a las 6:30 de la mañana y hacer una rutina de 45 minutos, a los 21 días tu cuerpo se va a levantar solito sin ningún problema. A partir de ese momento 45 minutos ya no van a ser suficientes para ti, sin pensarlo, irás por los 50 minutos.

3.- Busca disciplinas que te hagan sentir bien. Por ejemplo, si después de los 21 días ya te cansó salir a correr, puedes combinar correr y hacer bici. No se vale decir ya me aburrí; hay un sinfín de deportes con los que puedes llevar una vida en movimiento.

4.- Alimentación. Cada metabolismo y persona es distinta. Yo creo que entrar a una dieta tajante cuando vas empezando con un nuevo estilo de vida es peligroso. Todo tiene que ir en balance, lo mejor es que pidas ayuda a un nutriólogo, pero, puedes comenzar bajándole a los malos hábitos alimenticios (papas fritas, refrescos, tacos y el cigarro).

POR MIRIAM LIRA

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