Niño de 13 años crea lavadora sustentable; todo por darle más vida al agua

Un pequeño de 13 años creó una lavadora que recicla líquido y patentó su invento

Niño de 13 años crea lavadora sustentable; todo por darle más vida al agua
SORPRESA. En una fábrica ya desarrollan su proyecto. Foto: Especial

La creatividad del pequeño Ayushman Nayak para resolver una preocupación en el hogar demostró que el ingenio no tiene edad ni límites. Para su padre, Samabesh Nayak, el cuidado del medio ambiente es una prioridad que inculcó desde muy pequeños a sus hijos.

La familia, que radica en la ciudad de Bhubaneshwar, Odisha (al este de India), tiene una especial preocupación por el agua dulce, que se usa tanto en actividades domésticas como industriales, pero se liberan sin recibir un tratamiento a cuerpos de agua natural que quedan contaminados.

La familia está consciente de la situación, pues además en el tanque de su casa, Samabesh, y su esposa Sucharita, observaban cuánta agua se empleaba en bañarse, lavar ropa o utensilios de cocina.

“Quiero ser ingeniero mecánico y encontrar soluciones únicas a problemas comunes de todos los días en los hogares” AYUSHMAN NAYAK INVENTOR AUTODIDACTA

Ante la preocupación en el hogar, el pequeño Ayushman pensó en una solución. Era 2017, sólo tenía 13 años de edad, la lavadora en casa y el tiempo libre después de ir a la escuela, pero canalizó su ingenio en crear algo eficaz para evitar el desperdicio que tanto preocupaba a sus padres.

Ayushman agregó a la máquina un sistema de filtración, para reciclar el agua que usualmente se lanza al drenaje llena de jabón, pues cuenta con cinco capas para limpiar, almacenar y reutilizar el agua jabonosa y hacerla agua limpia que puede tener más ciclos de uso.

Su innovador proyecto se presentó en el Premio APJ Abdul Kalam de la Fundación Nacional de Innovación y ganó la terna, cuyo estímulo fue el compromiso del gobierno de India para tramitarle la patente de los derechos de propiedad intelectual, en su país.

Después de varios años, hace unos días recibió el documento que lo acredita como autor intelectual y el pequeño inventor recibe una regalía por cada venta; pero su mayor premio es saber que con su talento contribuye a resolver una emergencia ecológica mundial.

Redacción

PAL


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