PANORAMA MODA

El modelaje tiene una nueva cara

La semana de la moda marcó el final de una temporada histórica, en donde presentaron un casting con modelos que rompen los típicos estándares de belleza

TENDENCIAS

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MODELAJE. Foto: Pixabay

¿Acaso estamos ante las puertas del cambio? Inclusión y diversidad es la nueva narrativa que impera en la moda. Contenidos y propuestas que le hablen al nuevo consumidor, que exige variedad de propuestas para identificarse, y reflejen el mundo en el que vivimos.

Después de todo, el cliente manda, por lo que es indispensable conectar con el abanico de consumidores.

Aún cuando hay mucho para transformar los cánones de belleza actuales, y a pesar de que algunos se resisten a la necesidad de cambio en donde la diversidad e inclusión no sea un concepto aspiracional y extraordinario, estamos evolucionando.

Durante más de 25 años de carrera en la industria de moda, trabajando como modelo, stylist y coach de moda, he sido testigo de la evolución de los ideales de belleza, especialmente en la última década, en donde gracias a las redes sociales y conectividad inmediata, la gente “común” puede tener acceso a grandes audiencias, lo que atrae la atención de marcas globales que aprovechan su alcance mediático para estrategias de marketing más orgánicas. En mi opinión, esto ha contribuido a que los referentes de belleza y estilo hayan dejado de ser exclusivos de las modelos y estrellas de Hollywood.

Cuando empecé a modelar, a principios de los años 90, las reinas de las pasarelas eran las súper top models: Claudia Schiffer, Linda Evangelista, Chritsy Turlignton y Naomi Campbell. Mujeres de complexión amazónica con estaturas de 1.78 m y medidas perfectas. Cualquiera que aspirara a modelar y que no cumpliera con este requisito ni siquiera era considerada. De hecho, en las puertas de las agencias de modelos Ford y Elite lo decía claramente. Recuerdo no haber quedado en un casting por medir 1.73 m, o sea dos centímetros menos del mínimo.

Hasta que la modelo Kate Moss, protagonista de las campañas de Calvin Klein, que con una estatura de tan sólo 1.70 m, la industria comenzó a aceptar la idea de incluir a modelos un poco más bajitas. Tampoco había muchas oportunidades para afroamericanas, asiáticas o latinas.

Hoy, ya no se trata sólo de atraer nuevos clientes, si no de crear una conciencia saludable que permita que las futuras generaciones crezcan con una publicidad alejada de lo irreal. 

La más reciente semana de la moda marcó el final de una temporada histórica, el regreso a los eventos presenciales, donde los creativos presentaron innovadoras propuestas y en donde no sólo el diseño es revolucionario, sino que también la propuesta de casting de muchas de las pasarelas, en donde las modelos rompen con los rígidos estándares de belleza de décadas anteriores.

Desde modelos “older” y “plus size” para grandes nombres como Salvatore Ferragamo, Fendi y Versace, hasta no binarios y modelos con discapacidad.

Esto sí es para aplaudir, ya que si la moda es un termómetro que mide el pulso y la sensibilidad de una cultura, podríamos estar de acuerdo en que como colectivo estamos empujando hacia ideales de belleza más diversos, tan diversos y extensos como los que habitamos en este planeta.

¡Bravo!

Por Luisa Peña

@luisapena.mx

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