Pandemia y posverdad y su decadencia de la comunicación efectiva

Con esta pandemia estamos más expuestos a medios digitales de comunicación

Pandemia y posverdad y su decadencia de la comunicación efectiva

El confinamiento nos permite reconocer la decadencia de la comunicación efectiva, iniciada años atrás ante el empuje de las redes sociales. Recordemos que la comunicación es uno de los elementos y retos más importantes para cualquier persona sin embargo, los mensajes emitidos deben ser construido de manera correcta para lograr que el objetivo del mensaje se transmita. 

El coaching de crecimiento personal, Anthony Robbins afirma: “Para comunicarse de forma efectiva, debemos darnos cuenta de que cada uno de nosotros percibe el mundo de diferente manera y debemos utilizar ese conocimiento como guía para comunicarnos con los demás”.

Estamos atravesando la expansión devastadora de un virus que nos permite reflexionar sobre la forma cómo funciona nuestra sociedad.

En primer lugar, pese a las controversiales contradicciones del gobierno mexicano, se buscó visibilizar las consecuencias letales del virus, intento más que necesario en una sociedad caracterizada por su desconfianza hacia el gobierno y los medios oficiales de comunicación, desconfianza ejemplificada por Carlos Castañeda cuando dijo durante la pandemia AH1N1 que “(si el gobierno) no subía los decibeles de la alarma mucho más allá de lo que ameritaba la situación, la población simplemente no haría caso”. 

En segundo lugar, el confinamiento permite reconocer la decadencia de la comunicación efectiva, iniciada años atrás con el aumento de uso de redes sociales. Es decir, estamos más expuestos a medios digitales de comunicación diseñados para mostrarnos aquello que nos interesa (mediante algoritmos que detectan nuestros intereses y nos muestran solo lo que se relacione con ello), reproduciendo aquello aceptable por la generalidad, sin generar un contraste genuino entre aquello que consideramos verdadero y lo que no, como menciona Byung-Chul Han: “un sistema que rechaza la negatividad de lo distinto desarrolla rasgos autodestructivos”. 

Alberto Martínez

Licenciatura en Pedagogía

 

 


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