Sebastián: de monumental esperanza

TENDENCIAS

·
    Profeta en su propia tierra. A veces hay antropófagos, pero me ha ido muy bien en este país y he dejado obra regada por el mundo. ¿Multidimensional su satisfacción? Absolutamente. El ego es muy difícil de desligar del ser humano, pero no hay que flotar porque luego se cae uno (risas). ¿Sebastián se ha caído? No. He ido paso a paso, consolidando mi vocación y mi trayectoria, manteniéndome durante décadas. Chihuahuense. Vivir en esas dimensiones, en ese paisaje, en esa inmensidad, te hace sentir la necesidad de llenar los grandes espacios. He hecho puertas en la frontera. De ambos lados. Usted nos obliga a vivir lo que vive en su alma. Así es. Que cuando vean una obra de dimensiones descomunales les saques un suspiro y una emoción según su bagaje cultural.   https://www.youtube.com/watch?v=2LkmGO0NcMA&feature=youtu.be ¿Por qué Sebastián? Me persiguió tres veces el nombre. Dije: “el santo me persigue, tiene que significar algo” (risas). Y significa honrado. Fíjate, como que intuí (risas). ¿Honrado de qué? En este país lo único que nos queda es tratar de ser honrados en honradez, y honrados por los demás si uno se lo merece. Y Enrique significa: amo de la casa. Amo a mi familia, pero más en este momento a mi nieta. Es lo que me hace vivir. En la política se sienten los amos de la casa, ¿no? Tienen esa pasión y esa virtud entre comillas (risas). Ya ni hablar. El arte ligado a la política y a los contrastes, como su Guerrero Chimalli. No tengo partido, pero de hace ocho años al día de hoy, Chimalhuacán es otro, progresista. La pieza les ha dado significado y sentido a su origen. Los niños lo llaman Señor Chimalli. Eso dice mucho. México, ¿un gigantesco Chimalli? México es un guerrero constante en el espíritu y en la actitud, y muchas veces abatido. Falta educación y apoyo a nuestros jóvenes y niños para que no suceda lo mismo que con estas generaciones que tienen asoleado al país. Si con sus manos pudiese esculpir una nueva realidad, ¿cuál sería? Sería una especie de paraíso visionario tipo Dante Alighieri, de perfección y belleza. Los artistas soñamos y gracias a ello podemos hacer realidad cosas intangibles. Extraordinario, pero difícil. ¿Cómo percibe al mundo? Me estoy yendo hacia lo micro y esculturas nano con nanotecnología. Otro universo. Deleitarse con esa estética es igual que meterse al cosmos. ¿Cuántos lados tiene Sebastián? Una sola superficie y una sola arista, multidimensional. Pero también un polígono más complejo que el icosaedro. La obra más grande de su vida. Mis hijos. Y una obra que está a punto de salir en Chetumal. En su geometría emocional, ¿a qué le llora? A mis seres queridos que ya se fueron. Y cuando veo una obra terminada. ¿Una carcajada? Me río de los buenos chistes, pero también de las cosas que dicen sin sentido, por envidia. Enrique. Es el creador de Sebastián. El que más vale la pena. Mi nombre original con el que gané varios campeonatos de basquetbol en la secundaria. ¡Claro, con esa altura! No es tanto. Mido 1.78 metros. Es más la anchura (risas). O el copete (risas). (Risas) Así es. Gracias por la anchura y altura de persona. Te agradezco la tolerancia. POR XAVIER OROZCO