Nuestro futuro sexual con robots (Parte 2)

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¿Cómo nos relacionamos con los robots? ¿Será eso una relación? ¿Pueden aportar cosas positivas a nuestra vida? Aquí te damos un poco más de información en nuestra segunda entrega del reporte del estudio Nuestro Futuro Sexual con Robots. En esta ocasión vamos presentar las respuestas a la preguntas 2, 3 y 4 que Noel Sharkey, quien es un reconocido profesor de robótica e inteligencia artificial de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, planteó en su trabajo.

Nuestro futuro sexual con robots (Parte 1)

Nuestro futuro sexual con robots (Parte 3)

PREGUNTA 2: ¿Qué tipo de relación podemos tener con un robot?

De acuerdo con el estudio, los fabricantes de robots sexuales quieren crear una experiencia tan cercana a un encuentro sexual humano como sea posible, una relación íntima genuina. https://youtu.be/-n2Wj333K8M Asimismo, la investigación expone que hay muchas maneras en que las personas pueden tener relaciones con artefactos tecnológicos, pero la pregunta es acerca de las relaciones interpersonales íntimas que incluyen la actividad sexual. “Hemos observado que los robots no pueden sentir amor y ternura o formar lazos emocionales. Lo mejor que se puede lograr es la creación de una relación ilusoria al depender del antropomorfo humano”. Los robots -agrega- pueden, en el mejor de los casos, bosquejar expresiones que representan emociones humanas y pueden conversar de una manera relativamente limitada sin entender. “Tenemos eruditos diciéndonos que la relación que ofrecen los robots sexuales es una cara; que ignora ‘las nociones profundas y matizadas del amor y la concordia de la verdadera amistad’ y no hará nada por nuestro crecimiento moral”. El estudio detalla que el fingir y la fantasía son quizás la clave para una respuesta sobre el tipo de relación que se podría tener con un robot sexual. Sin embargo, pueden ser lo suficientemente buenos para permitir al usuario "suspender la incredulidad" y entrar en lo que podría considerarse una relación ficticia con un robot. “Tal vez el principal problema ético está en el engaño hacia las personas vulnerables. El engaño es un concepto matizado cuando se trata de nuestra relación con artefactos. ¿Está el artefacto construido para permitir la relación ficticia que deseamos o nos está engañando a creer que la relación es de ambos lados? Es un tema que vale la pena considerar en la formulación de políticas o reglamentos para asegurar que las descripciones y anuncios no desinformar sobre las limitaciones de los dispositivos”.

PREGUNTA 3: ¿Serán aceptables los robots trabajadores del sexo y los burdeles de robots?

La investigación concluye que aunque no hay pruebas directas acerca de la aceptabilidad de burdeles con robots sexuales, una encuesta sugiere con toda firmeza que sería aceptable. "También tenemos evidencia de los precursores de los robots sexuales con el inicio de los burdeles de muñecas sexuales. Estos comenzaron en Asia y fueron aceptados rápidamente y los números están aumentando. También hemos observado que un burdel se ha abierto en Europa con grandes planes de expansión". El estudio, expone que los mismos burdeles podrían eventualmente actualizar su stock con muñecas robóticas sin 'levantar más cejas' y el repertorio adicional ofrecido por los robots podría aumentar la demanda. "Aunque no encontramos pruebas de la noción de que con los robots sexuales se podría detener el tráfico sexual, encontramos algunas pruebas al contrario". https://youtu.be/H9W-ES7Hvas

PREGUNTA 4: ¿Los robots sexuales cambiarán las percepciones sociales de género?

Hay problemas complejos que surgen con el impacto de los robots sexuales en las percepciones de género y estereotipos de género, expone el texto. "No hay duda de que la creación de una representación pornográfica de los cuerpos de las mujeres en una máquina, objetiva el cuerpo de las mujeres. Sin embargo, la gran pregunta es, ¿qué impacto adicional en la percepción de la sociedad va a crear esto dentro de una industria adulta ya floreciente que prospera en tal objetivación y mercantilización?" En sus conclusiones a esta respuesta, la investigación comenta que para equilibrar varios argumentos, una periodista sexual involucrada en BDSM (Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo) afirma que ella se siente más eróticamente empoderada cuando ella consiente la objetivación de su cuerpo. "Pero esto es una objetivación consentida durante un acto sexual individual con un adulto. Esto es diferente de las mujeres que son objetivadas en la calle o en el lugar de trabajo sin dar su consentimiento". No tenemos datos de encuestas públicas sobre esta cuestión -agrega- y ciertamente es un área que merece una discusión social más amplia que debería incluir a las comunidades subrepresentadas. No te pierdas mañana la tercera y última parte de las preguntas sobre nuestro futuro sexual con robots. Nuestro futuro sexual con robots (Parte 1) Nuestro futuro sexual con robots (Parte 3)