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Perro adoptado no duerme y la causa es dolorosa

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La increíble y dolorosa historia de Murdoc, un Golden Retriever adoptado en un refugio ha conmovido a todos los que han podido conocerla. Murdoc, un Golden Retriever abandonado en un refugio, recibió una segunda oportunidad cuando una familia de origen chino lo escogió para adoptarlo. La familia le dio un hogar al perro, y con amor y cariño lo integró a su familia, sin embargo, poco a poco descubrieron un comportamiento del perro inusual y preocupante. Todas las noches cuando la familia se iba a dormir, Murdoc se quedaba sentado afuera de la habitación de sus dueños mirando hacia la puerta, cuando los dueños despertaban, el perro se encontraba en la misma posición, sin apartar la mirada. El comportamiento se repitió durante varias noches y el perro seguía sin dormir, por lo que su familia decidió llevarlo al veterinario. Tras varias pruebas médicas, el veterinario señaló que Murdoc estaba en perfectas condiciones físicas por lo que el misterio del comportamiento seguía sin resolverse. https://youtu.be/vb_UMwX3NlY La preocupada familia decidió regresar al refugio donde adoptaron a Murdoc para tratar de encontrar alguna pista de sus antiguos dueños que respondiera a la conducta del Golden. La gente del refugio contó la historia de la llegada de Murdoc y el doloroso misterio se resolvió: el antiguo dueño del Golden Retriever, al saber que su esposa estaba esperando un bebé, decidió deshacerse de Murdoc. Esperó a que el perro se durmiera y lo dopó para poder llevarlo al refugio, cuando Murdoc despertó, su dueño, su casa, su familia, habían desaparecido. La dolorosa experiencia era la causa por la que Murdoc no dormía y vigilaba a sus nuevos dueños; el miedo a dormir y despertar otra vez sin hogar y sin familia. Muy tristes por el gran trauma de su perro, los dueños decidieron poner la camita de Murdoc exactamente al lado de su cama para que el perro se recostara al lado de ellos y poco a poco pudiera recobrar la confianza y tuviera la certeza de que siempre al despertar estaría ahí con su familia. Hoy Murdoc duerme en paz, pero su historia nos hace recordar que las mascotas son seres vivos, conscientes; que crean vínculos afectivos con sus dueños y que debemos respetarlos y protegerlos siempre. [caption id="attachment_140385" align="alignnone" width="1200"] FOTO YOUTUBE[/caption]