Casta mexicana

Escucho sirenas. Hay un clamor. Mi ciudad no para; jamás desmaya. Se aletarga, si acaso. Pero no cae. No se derrumba. Solloza, pero no se quiebra

La otra cara del temblor

Lo que viene es una labor titánica, porque los daños no se han cuantificado en su totalidad y más gente de la que parece perderá el patrimonio de toda su vida

Lo que el sismo nos dejó

Nunca imaginamos que el mismo día de hace 32 años, a diferente hora, enfrentaríamos una tragedia, no de la misma magnitud, pero al fin tragedia