Entretenimiento, una industria con diversos desafíos legales

Entretenimiento, una industria con diversos desafíos legales
La industria del entretenimiento no sólo tiene el reto de ofrecer propuestas innovadoras para todas las edades o lidiar con la piratería, también tiene que proteger su marca y asesorarse cuando van, por ejemplo a pagar regalías o usar un monumento histórico, al momento de grabar un comercial o una película. Esas y otras cosas, son las que requieren del acompañamiento legal para no caer en faltas y poner en peligro cualquier proyecto comercial, asegura Nora Cortés, egresada de la Libre de Derecho y socia de la firma Cortés y Salas abogados. El despacho lo constituyó hace 11 años con Cecilia Salas, como una propuesta boutique de servicios legales especializado en casos relacionados con las áreas de Derecho Corporativo y Propiedad Intelectual (P.I.). En México hay una escasa cultura sobre la aportación que hace la asesoría legal hacia las empresas, sean del tamaño que sean, lo que también abre una gran ventana de oportunidad de negocios, destacan las socias. “Esto es un reto para la profesionalización de los servicios”, dice Salas. “Por eso necesitamos abogados profesionales y éticos que realmente se preocupen y cuiden al cliente, en todos los trámites y requisitos legales que deben seguir, de una manera eficiente y responsable”, agrega. MÁS ALLÁ DEL DRAMA O LA DIVERSIÓN La industria del entretenimiento en México, en general, desconoce los beneficios que aporta un servicio legal experto que esté presente en sus decisiones más importantes. En el sector empresarial, en general, si bien, esta cultura ha ido avanzando, ha sido a paso lento. En esta industria la firma boutique tiene muchos proyectos en el ámbito de la Propiedad Intelectual, donde es frecuente que los productores desconozcan aspectos como el pago de regalías a los intérpretes y autores, que debe renovarse cada que hay un nuevo evento, entre otros. “Hace falta promover estos derechos porque se requiere de difusión y de cultura, que las personas sepan que hay este tipo de instituciones, como el Instituto Nacional de Derecho de Autor o el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI)”, dice Nora Cortés. Esos derechos consagrados en leyes y normas son importantes debido a que las creaciones y obras de las personas, junto con su marca, es lo que las identifica. Es parte de los proyectos empresariales y de las inversiones a realizar. De acuerdo al bufete Cortés y Salas, el IMPI funciona muy bien en su operación y cualquier persona que se acerque al instituto resolverá sus dudas por medio de la asesoría que reciba del organismo. No obstante, si el interesado requiere de una asesoría más integral, lo más recomendable es que aborde abogados expertos. Dentro de la industria del entretenimiento, el reto son las redes sociales (twitter, Facebook, Instagram o Snapchat, entre otras) desde donde surge cualquier tipo de publicidad y comunicación, comenta Salas, también egresada de la Libre de Derecho. Ninguna de estas plataformas están debidamente contempladas en las leyes, por lo que éstas deben adecuarse a la realidad y, en el camino, proteger el actuar de estas empresas con lo que hoy se cuenta. De acuerdo a las abogadas expertas en el tema, una de las herramientas es la lectura de los términos y condiciones de ciertas redes que tienen en claro este tipo de políticas, situación que casi nunca sucede. UN ALIADO En el tema corporativo, sin importar el giro, la firma Cortés & Salas Abogados ha encontrado que las empresas inician operaciones preparadas en muchos ámbitos, menos en el jurídico. “Hay empresas que llevan años operando y que no tienen la Marca Registrada o que desarrollan guiones y los presentan a los clientes sin registrarlos previamente”, dijo Cortés. Cecilia Salas indica a su vez que se debe concientizar a las empresas que la asistencia legal debe ser preventiva. “Tenemos que estar desde que surge un proyecto, ser parte del proyecto, y asesorar al cliente en todo momento pues hay firmas de contrato, convenios, asambleas anuales, registros”, comenta. Coinciden en que prevalece la reticencia para entender la importancia de tener un abogado que cuide y vigile el proyecto, su trabajo y que los pueda proteger. La mejor forma de que cualquier empresa destierre el fantasma de las faltas, omisiones y problemas en su operación diaria es planear la incorporación de los servicios de asesoría legal en su presupuesto. “La gente contrata un abogado buscando seguridad jurídica, y al final del día nuestra labor es proteger el trabajo del cliente y sus inversiones”, señala. Por Alondra Manjarrez

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