Un legado de moda: Lisette García y Lisette Trepaud

Con la consigna que Óscar de la Renta les dio, madre e hija nos presentan el nuevo proyecto que planearon con el diseñador dominicano antes de fallecer; una “pop up store” de la marca, en México

Madre e hija posan con vestidos de las últimas colecciones del diseñador. FOTO: YAZRIVERA
Madre e hija posan con vestidos de las últimas colecciones del diseñador. FOTO: YAZRIVERA

La complicidad entre Lisette Trepaud y su hija Lisette García es evidente. Ambas comparten el gusto por la moda, y la admiración por uno de los mejores diseñadores de todos los tiempos. El dominicano Óscar de la Renta.

El diseñador que conocieron ambas en Nueva York hace nueve años, y cuyas diseños vinieron de la mano de Trepaud a México, ahora regresan a nuestro país con un proyecto dirigido por Lisette García.

Con una enorme responsabilidad y mucha emoción, la hija de Lisette Trepaud está dispuesta a enfrentar este nuevo reto, que nació precisamente hace unos años con el diseñador dominicano, de quien ambas se acuerdan con mucha alegría, agradecimiento y emoción, ya que Óscar las hizo parte de su familia.

¿Cómo comenzó todo?

L.T. Fue hace nueve años, durante un viaje que hicimos a Nueva York, en el cual fuimos a buscar a Oscar de la Renta, pero nos dijeron que en ese momento a la marca no le interesaba Latinoamérica, pero que dejara la presentación y nos avisaban cualquier cosa.

Y nos llamaron. Desafortunadamente yo tuve un accidente en el hotel de Nueva York y acabé en el hospital, pero al final asistí a la cita. Cuando vi a Oscar me dijo: No me tienes que convencer para nada de que vaya a México, yo adoro ese país.

Después de eso vinieron tres eventos, en los cuáles uno no pudo venir por problemas de salud. El otro fue en la Plaza de Toros México.

Lisette hija para ti, ¿cómo fue trabajar con Óscar de la Renta?

L.G. Soy una persona muy afortunada por haber trabajado con el. Fue una gran responsabilidad porque yo estudiaba moda y empezar con un diseñador tan grande, era mucho para mí. Yo estuve muy cerca de él, pero hablaba poco con él, me daba mucha pena. Y aunque sí fue gracias a mi mamá que yo entré a trabajar ahí, poco a poco y con mucho esfuerzo me fui ganando mi lugar. Pude mantener mi trabajo los casi cinco años que viví en Estados Unidos y fue una de las mejores experiencias de mi vida.

Lisette mamá, ¿ves a tu hija siguiendo tus pasos, y ¿qué piensas?

L.T: ¿No has visto cómo se me cae la baba cuando la veo?. En este proceso ha tratado de mantenerme muy al margen porque quiero que ella brille y que crezca en ese sentido. Yo soy una mujer que he trabajado siempre y hoy le toca a ella llevar esa batuta y me siento súper orgullosa de mi hija. Además la relación que tenemos es verdaderamente especial.

¿Cómo era Óscar?

L.T: Era un hombre muy cariñoso. Amaba a la gente latina. Siempre decía éste es de los nuestros, cuando se refería a un latinoamericano. Amaba a su hijo Moisés, a su mujer y al lugar donde vivía; Punta Cana. Se juntaba con todo su grupo a jugar dominó. Era un gran ser humano.

¿Cómo fue la última vez que vino a México?

L.T: El quería ir Tenampa en Garibaldi. Y fuimos. Fue una fiesta como de 20 personas, en la que cantó con mariachi, tomó tequila y se divirtió muchísimo. Al día siguiente no tenía voz para el desfile, pero realmente su amor por México y por la cultura mexicana era enorme.

Lisette hija, ¿Cómo surgió este nuevo proyecto del que estás a cargo?

L.G: Surgió con Óscar. Siempre le dijimos que nos dejara hacer algo en México, además de los desfiles que ya se habían hecho anteriormente. Lo platicamos con él hace unos años y con Alex Bolen, CEO de la marca. La idea es iniciar con esto, que es la colección pre-fall 2019, que incluye ropa de bebé, de mujer, accesorios, bolsas, zapatos, etcétera. Y la idea a la largo plazo si es abrir una tienda.

¿Qué significó Oscar en su vida?

L.T: Nos trató como parte de su familia. Un día nos recibió en su casa con su esposa y estaban los dos en pijama metidos en la cama. Nos dijo que nos quitáramos los zapatos y que nos subiéramos a la cama. Así era él. Nos dejó una herencia que son los amigos que tenemos en Punta Cana, a los que queremos mucho y el gran amor por República Dominicana.

¿Qué crees que sentiría Óscar de ver lo que están haciendo?

L.G: Estaría feliz. Desde ver la casa en la que estamos haciendo esto, llena de agaves, con el color azul, le hubiera gustado mucho.

Por María del Mar Barrientos

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