María Ariza, el brazo fuerte en BIVA

La directora de la nueva casa de bolsa BIVA, platica de los retos que enfrenta en su vida profesional y personal

Foto: YAZMIN RIVERA
Foto: YAZMIN RIVERA

He sido criada en una familia que tiene el valor del trabajo muy arraigado, comentó María, cuando se le cuestiona el tiempo que lleva laborando. Fue desde pequeña, incluso antes de salir de preparatoria. Trabajaba un mes y el otro se iba de vacaciones, por lo que el concepto de estar en una oficina para ella es completamente normal.

Es la mayor de cuatro mujeres. Era la más grande de mi casa, incluso la que tenía que haber sido hombre, dice entre risas. El ejemplo de ver a un padre trabajador, y los consejos de un abuelo forman parte de la vida de la directora de la nueva casa de bolsa BIVA.

Después de 20 años, hoy más que nunca se siente preparada, segura y capaz de enfrentar este nuevo reto que se le presenta. La primera mujer en México en dirigir un mercado de bolsa, la segunda en América y la cuarta en el mundo.

UNA MUJER EN UN MUNDO DE HOMBRES

Es difícil. Es un proceso de mucho aprendizaje, sobre todo de sacrificio y soledad, porque tienes que escoger, que enfrentar muchas críticas, sabes que la gente no siempre toma bien lo que haces y estás todo el tiempo bajo la lupa, mencionó.

Afirmó que en el caso de los hombres, cuando ven a una mujer en ese tipo de puestos, se preguntan ¿por qué está ella ahí?, en el caso de las propias mujeres el cuestionamiento es el siguiente; ¿por qué no está en su casa cuidando a sus hijos?.

Hay muchos momentos, incluso hoy, después de 20 años de trabajar, que sigo siendo la única mujer, y me escuchan y me permiten dialogar. La gente toma mi punto de vista y lo valoran. Para mi eso ha sido lo máximo. Me encantaría que más mujeres pudieran experimentar esto, y que se dieran el chance de tomar las oportunidades y dijeran ‘yo también puedo ser esa persona que está ahí y también puedo aportar algo en este mundo.

¿Cómo eres como jefa?

Fíjate que… buena onda (risas). Yo creo que el trabajo de un jefe es buscarle el mejor ángulo a una persona, explotarlo un poquito, y estar junto a ellos. El éxito ha sido rodearme de gente que en conjunto y como equipo hemos sabido dar los mejores resultados. Me encanta tener gente que le encanta trabajar, que sea proactiva y entusiasta. Soy la más feliz de pertenecer a un equipo increíble.

¿Cómo llevar el rol de mamá y empresaria y no morir en el intento?

María se ha mantenido al margen de las críticas y no hubiera tenido los éxitos y logros actuales si no hubiera sido gracias a su familia.

No es necesario preguntarle de su padre, Antonio Ariza, porque lo saca a la plática cada vez que puede. Se ve que es su inspiración y le tiene gran admiración. Aunque sus hijas son 100 por ciento su prioridad y su motor. Tienen apenas 7 y 8 años.

Tengo grandes amigos que han estado en todos los momentos de mi vida. Mujeres que me han apoyado con mis hijas en la escuela. Cuando las ven solas en una fiesta las apapachan. Incluso algunas me escriben para decirme ´no se te vaya a olvidar que mañana es la actividad de tus hijas en la escuela´ y se los agradezco profundamente. Aunque en un ámbito laboral, es verdad que existe un sacrificio personal, siempre ha intentado estar en todos lados. En la oficina, en su casa, en la escuela de sus hijas y aunque se podría pensar que el mayor logro de María es el ser directora de la nueva casa de bolsa BIVA, la realidad es que su mayor éxito y satisfacción es ver a sus niñas felices. Conocen a todos en la oficina, se llevan con todos y hasta les cobran el café y las galletas, menciona riéndose.

Mi prioridad en mi vida son ellas, al 100 por ciento. Siempre, en cualquier cosa. Y hoy te digo que son unas niñas sanas, felices, contentas, estudiosas, educadas. ¡Gracias a Dios! Tuve una suerte espectacular.

La vida de Ariza para lograr el equilibrio es de la siguiente manera. Se despierta a las cinco de la mañana, se queda un ratito en su cama meditando, pensando y reflexionando. Luego checa redes sociales (es una gran aficionada al Twitter) y ve todas las noticias. Después de empaparse de la información diaria en los medios, llega al gym, regresa a despertar a sus hijas, desayunar con ellas y las lleva a la escuela. Trata en la medida de lo posible de comer en su casa. Muchas veces sus hijas van a su oficina a hacer la tarea.

No está fácil porque uno duerme poco, y además tengo que ser ama de casa, entonces hay varias actividades que uno tiene que hacer. No creas que mi casa es perfecta. Por ejemplo, cuando invito a cenar a mis amigos estoy en caos una hora antes de que lleguen todos. Pero así hay que vivir. No se puede ser buena en todo.

 

 

 

Por  MARÍA DEL MAR BARRIENTOS 

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