Carlos Espino, wedding designer y florista

Nos platica de su trayectoria y sobre el trabajo como florita que desempeñó en la Casa Real Española

PASIÓN FLORAL.
Se considera un
amante de su trabajo. Foto: YAZ RIVERA
PASIÓN FLORAL. Se considera un amante de su trabajo. Foto: YAZ RIVERA

El mundo de las flores siempre ha sido muy apasionante para Carlos Espino. Estudió horticultura en Madrid y se especializó en ikebana (el arte de disponer las flores de forma decorativa), en Tokio. Durante 2005 tuvo una tienda de decoración floral en la capital española.

En 2006, Carlos recibió una visita y se trataba de la infanta Elena de Borbón quien quedó fascinada del trabajo realizado por él y así lo invitó a trabajar para decorar las fiestas más importantes de la Casa Real Española. Su trabajo consistía en diseñar los eventos que se realizaban en el Palacio de la Zarzuela para las visitas de los jefes de estado. Recibí muy buenos comentarios por parte de la gente que acudía a los eventos, aunque nunca tuve contacto con los reyes, una de mis mayores satisfacciones es que un mexicano lograra colarse para trabajar con la monarquía española, dijo.

A finales de 2010 regresó a nuestro país . Cuando vine a México me enfrento con todo este boom de la producción de eventos, en España era un mercado totalmente distinto ya que los eventos son para un grupo muy reducido de invitados, en cambio aquí en México las producciones son enormes, aseguró.

A tu llegada a México, ¿cuál fue tu reto principal?

Gracias a todos los estudios que había realizado y a los lugares donde había estado trabajando me pude empapar de un gran conocimiento, entonces considero que no me fue difícil adaptar el aprendizaje que traía para las producciones que me estaban pidiendo.

¿Qué diferencia haces del trabajo realizado en Europa al que estás haciendo en México?

Es diferente, porque en este país las bodas son como una competencia, van del menos al súper más. Conforme pasa el tiempo son producciones cada vez más grandes y más espectaculares.

¿Qué es lo más complicado de producir un evento?

Una boda en playa, recuerdo que realicé una en Punta Mita y el terreno era muy irregular, en ese evento nos enfrentamos con muchos problemas meteorológicos, pero al final todo salió hermoso. Cuando haces fiestas y bodas en la playa tienes muchos retos, sobre todo por las condiciones climatológicas.

Por MANUEL CAMACHO-ZAZUETA

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