Ya no me pertenezco: AMLO

El Presidente informó de las 100 prioridades de su gobierno, en 100 minutos, en un Zócalo abarrotado

Grupos de pueblos originarios realizaron una limpia prehispánica a la investidura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, en el Zócalo. Foto: Edgar López / El Heraldo de México.
Grupos de pueblos originarios realizaron una limpia prehispánica a la investidura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, en el Zócalo. Foto: Edgar López / El Heraldo de México.

Minutos antes de su segundo discurso público, ahora en el Zócalo de la CDMX, Andrés Manuel López Obrador fue parte de un tratamiento especial por parte de los pueblos indígenas, quienes lo llenaron de humo de copal ante la mirada de 160 mil personas que abarrotaron la Plaza de la Constitución.

López Obrador salió a las 17:04 horas e hizo un recorrido hasta el escenario para saludar de mano a los congregados, mientras los celulares se le iban encima tratando de captarlo en fotos, videos y transmisiones en redes sociales.

Ya con la Banda Presidencial debajo el saco, el ejecutivo federal recibió su propia limpia por parte de los representantes de los pueblos indígenas, quienes le advirtieron que debe mandar obedeciendo al pueblo y que en sus programas deben ser incluidos los pueblos originarios.

López Obrador incluso se hincó para recibir parte de los parabienes que le lanzaron.

El ritual incluyó a la gente. El mandatario, con los ojos cerrados, era impregnado por copal, mientras que en silencio todos levantaban las manos a los cuatro puntos cardinales para completar el rito de purificación.

Antes de lanzar uno de sus discursos más largos en esa plaza que ha llenado en al menos cinco ocasiones desde 2004 que empezó su campaña abierta, el tabasqueño agradeció el ritual y los símbolos de mando que le fueron entregados.

Su primer discurso en el Zócalo, ya como Presidente, comenzó con el eslogan que usó, en 2006, en su primera campaña presidencial: por el bien de todos, primeros los pobres.

López Obrador dio a conocer las 100 prioridades y compromisos del nuevo gobierno, y delineó la forma en que deberán de comportarse los funcionarios federales.

Luego de recibir el bastón de mando de los pueblos originarios de nuestra gran nación, reafirmo el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo de México, dijo el primer Presidente tabasqueño.

Incluso, informó que inició el trámite para hacer realidad la amnistía a presos políticos y dio a conocer que el lunes el avión presidencial se pondrá a la venta en una exposición internacional.

Frente a un Zócalo abarrotado, aseguró que recibe un país en quiebra, sobre todo en el sector energético por lo que una de sus prioridades será rescatar Pemex y la CFE.

Tras un largo mensaje pidió a sus seguidores de este nuevo gobierno que no lo deje solo: no me dejen solo… sin ustedes los conservadores me avasallarían, pero con ustedes me van a hacer lo que el viento a Juárez, dijo y luego agregó que ya no se pertenece, pues ya es del pueblo.

No hubo filtros de ingreso para escuchar el nuevo dicurso; el extinto Estado Mayor Presidencial, hoy parte del Ejército Mexicano, no cerró con vallas metálicas ni limitó el paso.

El acceso fue libre y cada uno de los asistentes se acomodó donde quiso. Hubo quienes soportaron hasta 10 horas bajo el sol a la espera de ver y escuchar al Presidente. El cielo estuvo despejado por completo y la temperatura alcanzó hasta 23 grados.

El comercio logró espacios privilegiados en calles como 20 de Noviembre y la propia plancha del Zócalo.

Los vendedores hicieron patente que la figura de López Obrador está convertida en una industria de souvenirs. Tazas y calendarios con su imagen se vendían en 50 pesos, peluches y máscaras en 250 pesos, además de llaveros, gorras, playeras y banderines.

La estrategia de seguridad para el nuevo Presidente viró hacia la presencia infiltrada entre los seguidores. Los soldados, vestidos de civil, se mezclaron entre la gente para hacer recorridos y ubicar posibles riesgos.

Un grupo, denominado Gubernatura Nacional Indígena, encabezado por Hipólito Arriaga, quiso hacer su propia entrega de Bastón de Mando, pero no lo logró y optó por hacer un ritual de purificación.

Es culpa del mismo gabinete, que nos puso topes, dijo Arriaga mientras sostenía el Bastón de madera con el nombre de López Obrador.

Previo a su segundo discurso, la gente se agolpó en las vallas para ver el arribo de presidentes, diplomáticos, gabinete federal y otros asistentes.

Desde las pantallas y teléfonos móviles, los simpatizantes siguieron el trayecto de López Obrador y al ver que estaba ya en la calle Pino Suárez la euforia se desató.

López Obrador bajó de su Jetta Blanco con la Banda Presidencial puesta, fuera del saco y su corbata Pineda Covalin. La gente gritó e incluso rezó por el mandatario para que le vaya bien.

A su llegada a Palacio Nacional, muchos esperaban su entrada por la Puerta Mariana, pero al final accesó por el portón previo, lo que generó decepción en algunas personas.

Mientras transcurría la reunión, en la Plaza hubo música y danzas regionales.

Por Lizeth Gómez, Manuel Durán y Francisco Nieto

paí[email protected]

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
PaísSENADORA MÓNICA FERNÁNDEZ. FOTO: PABLO SALAZAR SOLÍS

Bancada de Morena aísla a Batres