Cruje la 4T

Las denuncias que hizo Urzúa son graves y López Obrador no puede ignorarlas

Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

Un secretario de Hacienda no renuncia, se le cesa. El antecedente más cercano data de mediados de 1986, con don Jesús Silva-Herzog. Un secretario de Hacienda renuncia por dignidad o lo cesan por necesidad. En el caso de Carlos Urzúa fue lo primero.

Con la de ayer, ya son 11 renuncias en siete meses del gobierno de López Obrador, pero la de Urzúa es -por mucho- la más trascendente.

Desde su nombramiento, Urzúa fue calificado como el mejor miembro del gabinete de López Obrador. Los inversionistas y calificadoras vieron bien su llegada a Hacienda, como un economista serio y preparado. Gracias a Urzúa, López Obrador gozó de cierta credibilidad y confianza de los analistas e inversionistas, que el propio Presidente se encargó de dinamitar con sus decisiones.

Algunas de las cualidades más apreciadas de Urzúa son su claridad, sensatez y valentía para discrepar de su jefe. Que no haya dudas, el secretario de Hacienda es el funcionario más importante del gobierno, luego del Presidente de la República, por eso la renuncia de Urzúa hace crujir a la 4T. Lo más grave, que no mereció siquiera una mención de López Obrador, fueron sus motivos.

Las denuncias que hizo Urzúa son graves y López Obrador no puede ignorarlas. En esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pudiera tener y libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda. Durante mi gestión las convicciones anteriores no encontraron eco. ¿A qué políticas públicas se refiere? ¿Qué tiene que decir el Presidente a eso?

La otra bomba fue la denuncia de tráfico de influencias que, según López Obrador, ya no existe en el gobierno: me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés. ¡Tómala! ¿Quiénes son los funcionarios impuestos sin conocimiento de la Hacienda? ¿Qué personajes influyentes tienen un patente conflicto de interés? ¿Eso no es corrupción permitida desde el gobierno?

La reacción de López Obrador a la renuncia no sólo fue desaseada políticamente, sino también descortés. Primero, ignoró los motivos de la renuncia. Segundo, nombró al nuevo secretario de Hacienda en un video por redes sociales, cuando el nombramiento debe ser ratificado por la Cámara de Diputados. Tercero, maltrató a su exsecretario diciendo a veces no se entiende que no podemos seguir con las mismas estrategias, no se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Es cambio de verdad, transformación, tenemos que acabar con la corrupción.

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BON APPÉTIT: El conflicto con la Policía Federal aún no concluye. Hoy, la cara del gobierno es de un completo desorden.

POR ALEJANDRO CACHO

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@CACHOPERIODISTA

 

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