Topo Chico cerrará por falta de gobernanza

La prisión estatal fue tomada por el crimen organizado y será cerrada, adelantan autoridades

Los altos índices de violencia e inseguridad llevaron a la decisión de acabar con este penal. Foto: Reuters
Los altos índices de violencia e inseguridad llevaron a la decisión de acabar con este penal. Foto: Reuters

En la cárcel estatal de Topo Chico, Nuevo León, se descuidó la gobernanza y ésta fue tomada por el crimen organizado, por lo que el centro cerrará sus puertas.

Así lo señaló Francisco Garduño, comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS), quien detalló que el cierre de esta prisión fue uno de los temas que se abordaron en la primera sesión extraordinaria de la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario que se realizó el viernes en Tlaxcala.

Garduño dijo que las autoridades de Nuevo León contemplan la reingeniería de sus centros de reinserción social, por lo que el OADPRS apoyará en el traslado de internos.

Esta cárcel estatal fue inaugurada en 1943 y de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017, elaborado por la CNDH, obtuvo la calificación reprobatoria de 5. Desde ese diagnóstico, la Comisión había alertado de la situación de autogobierno en esta prisión, ya que los internos realizaban funciones de autoridad, no había personal de seguridad suficiente, se detectaron actividades ilícitas y deficiencias en el procedimiento para imponer sanciones disciplinarias.

También encontró hacinamiento, insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos e inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento del centro.

En 2017, este centro tenía una capacidad de 3 mil 635 espacios y una población de 2 mil 920, donde había 313 mujeres, pero después de peticiones de organizaciones civiles, en diciembre fueron trasladadas las internas junto con sus hijos.

Los hechos violentos han sido una constante en este centro en donde se registró la masacre de 49 reclusos en febrero de 2016 cuando estaba bajo el control de Los Zetas.

 

Vamos a trasladar los presos que están ahí porque ha sido muy sonado por los acontecimientos que se han dado toda vez que no se ha cuidado la administración, la gobernanza y fue tomado por el crimen organizado, enfatizó Garduño.

 

El funcionario también detalló que se prevé que aproximadamente 2 mil 800 internos sean trasladados de cárceles estatales a federales, principalmente de los centros penitenciarios que presentan sobrepoblación y que por ésta se ha puesto en riesgo la estabilidad de las prisiones.

Además de Nuevo León, informó, se trasladará a internos federales que se encuentran en cárceles estatales de Tepic, Nayarit, Tamaulipas y Ciudad de México y hasta ahora se ha cambiado a 240 reclusos de Zacatecas, cuatro de Chihuahua y 27 de la CDMX.

Luego de que El Heraldo de México dio a conocer que el Órgano presentaría quejas contra jueces que concedieran amparos a reclusos para evitar su traslado, Garduño informó que esta semana se reunirá con integrantes del Consejo de la Judicatura Federal para establecer mecanismos para evitar esto mientras se revisa la ley en la materia.

 

Por DIANA MARTÍNEZ

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