Sucesión desata crisis morenista

Militantes coinciden en que deje de ser un partido excluyente; sin AMLO, no hay rumbo: politólogo

CICLO. La presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, concluye su periodo este año. 
Foto: CUARTOSCURO
CICLO. La presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, concluye su periodo este año. Foto: CUARTOSCURO

La elección de la nueva dirigencia y la llegada al poder con sólo cuatro años de existencia metieron a Morena en una crisis, la cual es acrecentada por las decisiones aprobadas en su pasado Consejo Nacional, entre ellas, la remoción de su representante ante el INE, coinciden militantes y el politólogo José Fernández Santillán.

Morena está en crisis. La culpa es de todos en general, de nadie en particular y, sobre todo, de las circunstancias… A las bases y a las dirigencias les faltó tiempo para reflexionar sobre la manera en que Morena habría de desempeñarse como partido en el gobierno y hasta ahora no lo tenemos claro, indicó el consejero y periodista Pedro Miguel Arce, en la sesión de Consejo Nacional realizada el pasado 7 de julio.

Fernández Santillán, politólogo del Tec de Monterrey, explicó que Morena heredó su forma de organización del PRD y no del PRI. Por ello, ha resultado más complicado poner en orden a sus líderes territoriales. Añadió que, aun cuando lo nieguen, el partido requiere del liderazgo del presidente Andrés Manuel López Obrador para tomar decisiones y, dado su alejamiento por atender el gobierno, los morenistas no encuentran rumbo.

Morena nace a partir de la convocatoria de un solo líder, con una ideología poco clara. No será de izquierda si enquistan tentaciones autoritarias, dijo.

Diputados de Morena coincidieron en que la renovación de la dirigencia ha puesto en tensión al partido.

Sergio Gutiérrez Luna y Rocío Barrera reconocieron a Yeidckol Polevnsky por haber tomado las riendas del partido cuando Andrés Manuel López Obrador dejó la presidencia para postularse como candidato presidencial.

Sin embargo, agregaron, es importante que dé cumplimiento a los acuerdos del Consejo Nacional para darle institucionalidad a Morena, más allá de sus deseos.

Hay que ver esta incipiente crisis como la oportunidad de transformar a un partido que empezó como un movimiento. La presidenta está obligada, por ejemplo, a cambiar al representante ante el INE (Carlos Suarez) porque fue un mandato del Consejo, consideró Gutiérrez Luna.

Lorena Villavicencio pidió que Morena deje de ser un partido excluyente y dogmático y se pronuncie contra ilegalidades como la ampliación de la gubernatura de Baja California.

POR NAYELI CORTÉS

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