Salud tiene menos dinero que los partidos

Los recursos públicos que recibieron los órganos políticos en 2017 superan a los destinados a institutos de salud pública

Hospital del Instituto Nacional de Perinatología.
FOTO: ADOLFO VALTIERRA /CUARTOSCURO
Hospital del Instituto Nacional de Perinatología. FOTO: ADOLFO VALTIERRA /CUARTOSCURO
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Cada año los partidos políticos obtienen más recursos públicos que los institutos nacionales de especialidades médicas.

En 2017, el PRI tiene un financiamiento público de poco más de mil millones de pesos, cantidad superior a los 965 millones 650 mil pesos destinados este año al Instituto Nacional de Perinatología.

El PAN, con 782 millones de pesos de financiamiento para este año, supera al Instituto Nacional de Salud Pública, que tiene etiquetados 527 millones 194 mil pesos. En ese lugar, por ejemplo, se investigan y se evalúan las vacunas que aplican a todos los mexicanos.

Los presupuestos del PRD, PT, MC y Morena, quienes suman una bolsa de mil 400 millones de pesos, son superiores a lo asignado al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y se igualan con el financiamiento que este año tiene el Instituto Nacional de Cardiología, Ignacio Chávez.

El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias se dedica a la investigación y a la cura del asma, del cáncer pulmonar, de la diabetes mellitus, tuberculosis, infecciones virales, enfermedad reumática y VIH-SIDA y en el Ignacio Chávez se sentaron las bases de la bioquímica, la fisiología y la farmacología.

PVEM, PANAL y PES, con 834 millones en 2017, casi tienen el mismo presupuesto que el Instituto Nacional de Neurología y Neurociencia Manuel Velasco Suárez.

El Instituto Nacional de Geriatría es el que recibe menos presupuesto. Este año tiene una bolsa de 54 millones, tres veces menos de los 223 millones de pesos que fueron etiquetados al PT.

En 2017, el presupuesto para los nueve partidos fue de más de 4 mil millones de pesos. En el país existen 11 institutos de especialidades médicas que cada año reciben presupuestos federales que van desde los 54 millones de pesos, como el Instituto Nacional de Geriatría, hasta los mil 976 millones de pesos que se etiquetan al Instituto Nacional de Cancerología.

Para tratar de revertir este criterio presupuestal, la Cámara Baja tiene un dictamen, promovido por el diputado independiente Pedro Kumamoto, para reducir el financiamiento de los partidos, que se evitó discutir el pasado viernes.

Por: Francisco Nieto

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