Política migratoria divide opiniones entre legisladores y activistas

Con posturas a favor y en contra de la implementación de la Guardia Nacional, ésta estará llegando a la frontera sur para reforzar la seguridad de la zona

Para su despliegue, el país quedó dividido en 266 coordinaciones regionales, donde quedarán
apostados los elementos.FOTO: ESPECIAL
Para su despliegue, el país quedó dividido en 266 coordinaciones regionales, donde quedarán apostados los elementos.FOTO: ESPECIAL

El despligue de la Guardia Nacional en la frontera sur para detener la migración centroamericana dividió posturas entre legisladores y activistas de derechos humanos.

En entrevistas por separado, el diputado Benjamín Robles Montoya, del Partido del Trabajo, sostuvo que la Guardia Nacional estará baja la lupa en cuanto al respeto a los derechos humanos de los migrantes que lleguen a México.

Ese cuerpo de seguridad, aseveró, no es un peligro para los migrantes, pero la clase política estará muy al pendiente de sus acciones, y defendió la estrategia del presidente Andrés Manuel López Obrador en el tema migratorio, con respeto a los derechos humanos de quienes crucen el territorio nacional, sea de forma legal o ilegal.

Advirtió que lo que es un peligro es no actuar en contra de la delincuencia, y más aún contra las bandas de polleros que trafican con hombres, mujeres y niños que cruzan el país.

La diputada Martha Tagle, de Movimiento Ciudadano, externó su preocupación de que la Guardia Nacional sea el cuerpo encargado de controlar el paso de los migrantes, al considerar que con esto se convierte en el muro del presidente estadounidense Donald Trump.

La también activista alertó que se corre el riesgo de militarizar la estrategia, y con ello que se cometan agravios a los derechos humanos de las personas migrantes.

Por su parte, Francisco Javier García Ramírez, representante de la asociación civil Equidad y Género, advirtió que las mujeres y niños que vienen en los flujos de migrantes son más vulnerables a sufrir toda clase de violaciones a sus derechos.

A su parecer, las mujeres migrantes corren riesgo de ser ultrajadas, explotadas tanto por la delincuencia organizada como por agencias del Estado, y dijo que el alcance de que México se convierta en un tercer país seguro, implicaría dar garantías, empleos, seguridad social y alimentos a quienes transitan por el territorio.

Finalmente el presidente estadunidense Donald Trump se salió con la suya sobre que México iba a construir y pagar el muro fronterizo. No será de piedra, pero México completo será el muro para detener la migración centroamericana, con cargo al erario, subrayó.

Por NOTIMEX

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