PGJ relata últimos minutos de vida de Leonardo Avendaño; visitó a sacerdote imputado

El pasado 11 de junio, Leonardo Avendaño acudió al domicilio del párroco Francisco Javier Bautista, horas antes de su deceso

Leonardo Avendaño
El joven era aspirante a sacerdote, regalaba biblias y asesoraba a fieles. Foto Especial

El pasado 13 de junio, unas 300 personas se reunieron en la Iglesia Cristo Salvador en Tlalpan, luego de 12 horas de velación.

Ese día, el Rector de la Parroquia, Francisco Javier Bautista, se colocó la casulla para oficiar la misa de cuerpo presente de Leonardo Avendaño, su ayudante en los oficios religiosos, con una relación de más de siete años.

El joven era aspirante a sacerdote, regalaba biblias y asesoraba a fieles, estaba reciente egresado de la maestría en psicoanálisis y tenía formación filosófica desde la visión de los scalabrianos, esa congregación que busca ayudar a migrantes y refugiados políticos.

El Padre cumplió el ritual con entereza, detrás del altar, frente al ataúd cerrado de Leonardo, pues aún con los servicios funerarios mantenía los signos de violencia que le causaron la muerte.

Bautista levantó el vino para el perdón de los pecados, pero nadie podría haber imaginado que Leonardo había pasado sus últimas horas él.

Tampoco podrían saber que, mientras oficiaba, el clérigo conocía poco más de la condición del cuerpo sin vida, de las huellas de asfixia y golpes. O que las indagatorias revelarían que dejó al joven dentro de su auto en un paraje de la Carretera Picacho Ajusco, apenas un día antes.

Que seis días después, la representación social, con santo y seña, señalaría al Párroco como el principal sospechoso y que incluso pudo tener un cómplice de fuga.

Un párrafo en el boletín de la procuraduría marca la contundencia de la línea de investigación:

El Ministerio Público acusó a FJBA (Francisco Javier Bautista Avalos) de causarle la muerte a HLAC (Hugo Leonardo Avendaño Chávez) a bordo del vehículo de la víctima, ejerciéndole compresión en el cuello, para luego cubrir el cuerpo con una cobija y una bolsa.

Ante la evidencia y hechos, el juez de Control ordenó la medida cautelar de prisión preventiva en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente.

Todavía después de ofrecer la misa y antes de darse a la fuga, el Padre dio declaraciones que nadie hubiera cuestionado su verosimilitud.

Que agarren a la víbora, pero que sacar nosotros el veneno, dijo luego de cuestionar para qué serviría guardar odio, rencor y resentimiento. Recordó que al final la Iglesia otorga el perdón, pero que también se debe hacer

Estamos tristes, pero al mismo tiempo tenemos fe y nos alimenta mucho saber que está con Dios, expuso dentro de su Parroquia, mientras el ataúd de Leonardo era llevado a la funeraría Purísima Avante, donde fue cremado.

La víctima acudió al domicilio del imputado, horas antes de su deceso

En la misa, su hermano Josúe Vicente, trataba de dar una justificación a la tragedia: Era una persona que siempre, siempre, buscaba la justicia y por eso es que le paso esto.

Sin saber que 11 de junio, Leonardo llegó al domicilio del Párroco y permaneció ahí varias horas.

Aproximadamente a las 3:16 horas del 12 de junio, a través de las cámaras de videovigilancia se observó la salida del automóvil de la víctima; diez minutos después, se registró su trayectoria por la carretera Picacho Ajusco y a las 3:48 horas, se captó el paso de la camioneta con dirección hacia el lugar donde fue hallado el ahora occiso.

Los trabajos de inteligencia y de acuerdo con las cámaras del C5, se pudo conocer que en el hecho se encuentra relacionado un segundo vehículo, cuyo paso hacia el lugar del hallazgo se registró a las 3:30 horas; a las 3:49 horas llegó al lugar y 13 minutos después se retiró y bajó por la carretera Picacho Ajusco.

A las 10:00 horas del 12 de junio, policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudieron al paraje, toda vez que mediante una llamada al 911 se reportó una camioneta abandonada con un cuerpo en su interior.

Una vez que la dependencia tomó conocimiento de los hechos, el joven fue trasladado al anfiteatro y se iniciaron las diligencias para esclarecer el homicidio.

A través del análisis de cámaras, telefonía, testigos, diferentes pruebas periciales y el protocolo de necropsia, se relacionó al detenido con los hechos y se solicitó la orden de aprehensión correspondiente.

Tras la audiencia de cumplimiento de orden de aprehensión, la defensa del imputado solicitó la duplicidad del término constitucional para la vinculación a proceso; no obstante, el juez de control determinó que el implicado deberá permanecer con la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.

Por Manuel Durán

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