Periodistas mexicanos, en grave riesgo; no existe protocolo de seguridad

Sólo 10% de agresores son consignados. Hoy se conmemora el Día Mundial para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

Cuartoscuro
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En México –considerado por la UNESCO como el país más peligroso junto con Afganistán para ejercer el periodismo– trabajan más de 187 mil 900 profesionales de la comunicación, quienes ante la falta de protocolos de seguridad y de un atlas de riesgo nacional, tienen que aprender a protegerse sobre la marcha.

Según cifras de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, en los últimos siete años se han presentado mil 22 denuncias –800 averiguaciones previas y 222 carpetas de investigación– por delitos cometidos en agravio de periodistas y medios de comunicación; sin embargo, sólo hay 115 personas consignadas.

ESPECIAL

 

 

Jorge Luis Sierra, coordinador del Proyecto Salama, explica que la mayoría de periodistas en México tienen un nivel bajo o muy bajo de seguridad.

En entrevista, detalló que eso fue evidente en la encuesta de seguridad realizada en 2013 entre más de 200 periodistas de 20 estados; 69 por ciento dijo que había recibido una amenaza o agresión como resultado de su trabajo periodístico y 96 por ciento respondió que uno o varios de sus colegas en la misma localidad habían sido atacados.

El ejercicio se realizó mediante el Proyecto Salama, una iniciativa apoyada por organismos internacionales y nacionales como Reporteros sin Fronteras, Freedom House, Artículo 19 y Reporteros de a Pie, el cual busca promover la evaluación y reducción de riesgo a través de la tecnología digital.

Señaló que las zonas con mayor riesgo son aquellas donde el narcotráfico y la delincuencia organizada están activos, aunadas a los sitios en donde el gobierno mexicano emplea fuerzas federales, militares o navales para contener a las bandas delicuenciales y capturar a sus líderes.

Consideró que frenar los ataques, implica que los gobiernos federal, estatales y municipales demuestren su voluntad y efectividad para usar los elementos en su poder, eliminar la impunidad y devolver a los mexicanos la libertad de expresión.
Los periodistas, por su parte, pueden y deben desarrollar estrategias de autoprotección, pero ninguna será plenamente efectiva si sigue la impunidad.

Por Fabiola Cancino / El Heraldo de México

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