La equidad de género no llega a calles

De las más de 25 mil vialidades, 88.4 por ciento lleva el nombre de hombres y sólo 11.6 el de mujeres

Foto: BERNARDO CORONEL
Foto: BERNARDO CORONEL

A la nominación de calles no ha llegado la equidad de género. De las más de 25 mil vialidades que hay en la ciudad, 88.4 por ciento lleva el nombre de hombres, mientras que sólo 11.6, el de mujeres.

El colectivo GeoChicas, integrado por mujeres de diversos países de habla hispana, realizó un ejercicio de mapeo –georreferenciación digital– para conocer la presencia de las mujeres en los nombres de las calles de varias capitales, entre ellas, la Ciudad de México.

Pensamos en la necesidad de visibilizar a las mujeres en el espacio público a través del espacio digital, dijo a El Heraldo de México Selene Yang, cofundadora y coordinadora del colectivo.

En la zona centro, por ejemplo, una de las avenidas más conocidas es la que lleva el nombre de la reina de Castilla, Isabel la Católica; Leona Vicario, figura destacada de la guerra de Independencia, también tiene una calle con su nombre en el primer cuadro de la ciudad.

En la Gustavo A. Madero está la colonia Guadalupe Tepeyac, cuyos nombres, en su mayoría, son femeninos. Son 11 de 14 calles que conforman esa zona.

La colonia Molino de Santo Domingo, en Álvaro Obregón, tiene 11 calles nombradas con santas, mientras que dos llevan nomenclatura de santos. Y cerca de allí, la avenida con el nombre de la mártir cristiana de Siracusa, Santa Lucía.

Coyoacán tiene la colonia Carmen Serdán, en honor a la revolucionaria Mexicana. En ella, además de la vialidad con su nombre, se recuerda a María Pistolas, cuyo nombre real es María Arias Bernal, quien fue maestra y activista durante la Revolución mexicana. O Rafaela López Aguado, madre de los hermanos López Rayón.

Es una confirmación de lo que todos sabemos. Históricamente hay una invisibilización del papel de la mujer, de figuras femeninas en todos los ámbitos, consideró Jessica Sena, coordinadora del proyecto Las calles de las mujeres.

Ingeniera informática de carrera, Sena detalló que al iniciar el proyecto eran conscientes de que los porcentajes de calles con nombres femeninos serían bajos, pero al procesar los datos eran incluso inferiores de lo que imaginaron.

Es necesario ese impacto para que la gente esté consciente y pueda trasladarlo a otros sitios, subrayó.

Para Selene Yang no sólo se trata de representar el espacio, sino una alegoría de las problemáticas que existen sobre la brecha de género.

Históricamente ha habido un montón de mujeres importantes que no se ven representadas ahí, subrayó.

 

Por LIZETH GÓMEZ DE ANDA

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