INE gastará hasta en la lavandería

Para el próximo año contempla un gasto de más de 25 mil millones de pesos

CUARTOSCURO.
CUARTOSCURO.

Si la Cámara de Diputados lo aprueba, los ciudadanos pagaremos más de 25 mil millones de pesos para que el Instituto Nacional Electoral y los partidos políticos hagan frente, entre otras cosas, a las elecciones de 2018.

Ayer, la Comisión de Presupuesto del INE informó que el instituto solicitará más de 18 mil millones de pesos para su gasto, cifra que se sumará a los 6 mil 788 millones 900 mil 16 pesos que recibirán las fuerzas políticas, el próximo año.

El financiamiento público de los partidos no puede modificarse debido a que su fórmula de cálculo es constitucional; el gasto del INE sí es variable, es decir, su estimación es definida por los consejeros según los proyectos y gasto operativo que enfrenten. Para 2018, el instituto solicitó 18 mil 226 millones de pesos, 92 % del presupuesto será para organizar elecciones.

 

El proyecto no contempla recursos para construir la nueva sede (cancelada este año), pero sí 802 millones 725 mil 969 pesos para pagar un bono electoral de su personal, 20 millones de  pesos para generar contenidos periodísticos sobre la jornada electoral, más de 50 millones de pesos en servicios de lavandería, limpieza e higiene, etcétera.

El consejero Benito Nacif aseguró que las medidas de racionalidad que apliquen en 2018 aún se desconocen; es decir, no hay certeza de que mantengan sin cargo al erario el uso de celulares como ocurre este año.

Para los comicios de 2012, el entonces Instituto Federal Electoral, IFE, pidió 10 mil 661 millones 413 mil 649 pesos. Los consejeros rechazaron hacer comparativos, pues la reforma que transformó al IFE en INE dotó al instituto de nuevas atribuciones. Sí estamos teniendo una reducción (presupuestal) porque tenemos más atribuciones que en el proceso 2012, y sin embargo, estamos teniendo el mismo gasto promedio, dijo la consejera Dania Ravel.

Para el politólogo José Fernández Santillán, el presupuesto elevado es producto de la des- confianza ciudadana, sin embargo, es necesario someter el gasto al escrutinio público para brindar certeza sobre el empleo de este dinero.

 

Por Nayeli Cortés

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