Hacen el feo a Góbers

Mandatarios estatales de todos los partidos fueron increpados por ciudadanos. Mientras, los funcionarios querían la selfie con Mujica

INSPIRACIÓN DE MUCHOS. El ex presidente de Uruguay José Mujica (de blanco) llegó desde temprano a la plancha del Zócalo. Fue el único invitado de otro país. Foto: Especial INSPIRACIÓN DE MUCHOS. El ex presidente de Uruguay José Mujica (de blanco) llegó desde temprano a la plancha del Zócalo. Fue el único invitado de otro país. Foto: Especial
INSPIRACIÓN DE MUCHOS. El ex presidente de Uruguay José Mujica (de blanco) llegó desde temprano a la plancha del Zócalo. Fue el único invitado de otro país. Foto: Especial

Lejos quedó la plana mayor de hace años en informes del Presidente. Andrés Manuel López Obrador se hizo acompañar de al menos 90 invitados especiales, algunos debieron sortear empujones y otros más abucheos y groserías de los ciudadanos al caminar por la plancha del Zócalo capitalino.

Los invitados llegan a cuentagotas, solos, caminando, pero resalta el andar lento pero firme de uno de ellos que llega por la calle de Moneda. José Mujica, expresidente de Uruguay, viaja ligero, se nota su modo austero con sus jeans azules, zapatos cafés desgastados, guayabera blanca, lentes de sol y sombrero.

De los asistentes ninguno valió una mención en el discurso de López Obrador más que el uruguayo, quien responde la dedicatoria quitándose el sombrero y con una reverencia desde su lugar en la primera fila de invitados, justo a la derecha de la familia del Presidente.

Faltando 30 minutos para el mediodía, cuando el sol pega de lleno en el corazón de la ciudad, el área designada y resguardada para los invitados especiales del presidente se encuentra llena.

Poco más de la mitad de los gobernadores del país (priistas, perredistas, panistas y morenistas), además del gabinete legal y ampliado, representantes del Poder Legislativo y Judicial, acuden al llamado de AMLO.

Después de una hora de discurso, los invitados se levantan y la mayoría se dirige a Mujica para tomarse una selfie; el uruguayo charla con el canciller Ebrard y enfilan hacia la calle Moneda, bajo el resguardo de policías militares.

Otros no tienen la misma suerte. Algunos gobernadores como Alfredo Del Mazo (Edomex), Héctor Astudillo (Guerrero) y Jaime Rodríguez (Nuevo León), son increpados por algunos ciudadanos que, incluso, les gritan rateros.

En tanto, simpatizantes que llegan al Zócalo refieren que el lopezobradorismo se volvió una religión y por eso le hicieron un estandarte con la leyenda: ¡Yo antes era ateo, ahora creo en AMLO!.

Como toda patria y religión avanza y requiere consolidarse, crea su industria cultural y sus símbolos, el merchandising, los souvenirs de la 4T.

La señora Hortensia García, de Iztapalapa, ha comprado la mayoría de libros que ha escrito el mandatario y aprovechó para llevarse el nuevo título.

El presidente está sentando las bases de la transformación, aunque su talón de Aquiles es la seguridad, pero sabemos que saldremos adelante, dijo la señora García, simpatizante del mandatario.

POR MISAL ZAVALA, PARIS SALAZAR Y GERARDO SUÁREZ

eadp

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