EPN decide reinventarse

Los últimos minutos que tuvo Peña Nieto como Presidente de México los vivió entre selfies, vitoreado por algunos y rechazado por otros

Enrique Peña Nieto con la diputada del PRI, Dulce María Sauri Riancho, antes de entregar la banda presidencial a Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva en San Lázaro. Foto: Especial.
Enrique Peña Nieto con la diputada del PRI, Dulce María Sauri Riancho, antes de entregar la banda presidencial a Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva en San Lázaro. Foto: Especial.

Enrique Peña Nieto (EPN) decidió reinventarse el último día que utilizó la banda presidencial, símbolo de los mandatarios en México, misma que entregó a su sucesor, Andrés Manuel López Obrador.

Me retiro a la vida privada, al ámbito privado, y no deseo tener participación alguna ya en la vida política del país. Ya tendré tiempo para poder pensarlo, meditarlo y reinventarme, dijo al salir de su casa en la zona residencial de Lomas de Chapultepec.

Enrique Peña Nieto, ahora ex- presidente, se preparó para este sábado en la residencia de su esposa, la actriz Angélica Rivera, ubicada a espaldas de la llamada Casa Blanca, inmueble que estelarizó uno de los momentos más criticados de su mandato.

Ahora es expresidente, pero el sábado aún mantuvo algunos privilegios: un fuerte dispositivo de seguridad con ocho camionetas blindadas con hombres en uniforme táctico y armas largas para custodiarlo en su trayecto hacia San Lázaro.

El día de su último compromiso como funcionario público, en el que entregaría la banda presidencial ante el Congreso y atestiguaría la toma de protesta de López Obrador, el expresidente se hizo acompañar por sus colaboradores más cercanos.

 

Peña Nieto salió de su domicilio, en las Lomas de Chapultepec, vitoreado por sus vecinos. Foto: Especial.

Quienes lo acompañaron durante su sexenio —algunos más, otros menos— se reunieron antes de las 10 horas para seguirlo hacia el Congreso. Hasta la casa de Paseo de las Palmas 1325 llegó primero el exvocero de Presidencia, Eduardo Sánchez; poco después se presentó el que fuera el jefe de la Oficina de la Presidencia, Francisco Guzmán.

Al expresidente lo salió a despedir un pequeño grupo de vecinos quienes le agradecieron por su cercanía.

A las 10:20, Peña partió rumbo a San Lázaro un trayecto que le tomó poco más de media hora. Su llegada al Congreso fue poco tersa, los simpatizantes de López Obrador —reunidos a las afueras del recinto— aprovecharon para gritarle algunas groserías y reclamos.

 

El ahora ex presidente anunció que se retira de la vida pública del país. Foto: Especial.

Ya dentro de San Lázaro, fue recibido por viejos aliados, como la senadora Alejandra Lagunes, pero también viejos detractores, como el diputado Gerardo Fernández Noroña, con quien se detuvo a platicar en tono cortés.

En el mismo tono conciliador, EPN entregó la banda presidencial y se quedó a escuchar el discurso de López Obrador, durante el que se le vio incómodo desapretándose el cuello de la camisa.

Peña aprovechó el júbilo entorno al nuevo Presidente para partir por una salida lateral y sin pasar ya por la puerta principal.

Por Iván Ramírez
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jrr

 

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