Entrevista. No hay sustituto de la política: De la Madrid

Enrique de la Madrid no se distrae como turista chino con cámara nueva al hablar del año 2018 y su correlación con Los Pinos

El Heraldo de México. Enrique de la Madrid. Foto: Saúl Molina
El Heraldo de México. Enrique de la Madrid. Foto: Saúl Molina
Netlog

Enrique de la Madrid no se distrae como turista chino con cámara nueva al hablar del año 2018 y su correlación con Los Pinos: Todos los que están en un cargo público de cierto nivel juegan: gobernadores, secretarios de Estado y líderes de partidos políticos forman parte de la reserva para contender por la Presidencia de la República.

Antes de salir a una gira por Canadá, el secretario de Turismo recibe a El Heraldo de México en sus oficinas de Masaryk.

Repito, todos los que están en ciertas posiciones de estos niveles juegan. Pero, ¿cómo juegan? Juegan haciendo bien su trabajo, juegan cumpliendo con las tareas que les corresponden.

En este momento, en el que parecería que en la percepción es todo negativo, por lo menos en lo personal soy un convencido de que este país ha avanzado; no lo veo como la defensa de un partido, lo veo como la defensa de lo logrado por los mexicanos. Quienes nos han antecedido durante muchas generaciones pusieron muchísimo empeño para que este país esté donde está, y a los mexicanos de esta generación nos compete llevar- lo a un nivel de estadio superior, es lo que nos toca.

En su libro menciona que las contiendas presidenciales se han vuelto más competitivas. Recuerda que en el 76 hubo un candidato, en el 94 nueve, en el 2012 cuatro… en 2018, ¿usted dónde va a estar parado?

Yo soy un servidor público por vocación, por convicción, y formo parte además de un sistema y un partido en el cual hay de todo, habemos de todo, pero así como los ha habido incorrectos los habemos de otro tipo.

Los habemos honestos y los que nos tomamos en serio lo que hacemos, pero en el partido en el que yo milito hay reglas del juego, entiendo cuáles son esas reglas del juego y con esas reglas es que uno juega.

Lo que sí digo es que al final del día, mientras yo esté en esta responsabilidad que me confió el Presidente Enrique Peña Nieto, le voy a poner todo mi empeño, todo mi talento y, sobre todo, demostrar que sí habemos otro perfil de funcionarios públicos.

Hablando de impunidad y corrupción, ¿cómo está viendo al país en esos temas, sobre todo con los hechos recientes de gobernadores? El tema de la corrupción es un problema nacional e internacional, Lo vemos en Argentina, Brasil, Perú, Corea…

Pensamos que la corrupción era monopolio exclusivo de los mexicanos, pero no, y lo único que quiere decir es que el ser humano es capaz de todo, de hacer cosas extraordinarias, maravillosas, y capaz de hacer las peores atrocidades. Para orientar adecuadamente las conductas de los ciudadanos y servidores públicos se necesitan dos cosas: volver a inculcar y fortalecer valores y principios, a la escuela, que es de donde tomamos esos valores, y la otra es tener un Estado de Derecho de verdad para cuando te andes distrayendo te metan en orden, porque sí lo necesitamos los seres humanos.

Los principios son las reglas del juego, pero también necesitas saber que hay límites. Cuando no hay límites muchos seres humanos se pierden, para eso necesitamos el Estado de Derecho, para decirle a alguien ‘no te pases de las conductas que esta sociedad ha determinado’ .

Y hablando de México, ¿cuál es su opinión sobre la política actual?

No hay un sustituto de la política, yo creo que mejor hay que corregir los sistemas de selección de personal. Si hay gente correcta, educada y preparada, es a los que hay que impulsar y estimular; si hay gente incorrecta hay que sancionarlos, pero no hay que generalizar para que no paguen justos por pecadores.

En el país hay gente muy buena, muy capaz, que incluso yo veo con pena, porque hay muchos mexicanos que ya no quieren entrar a la política, primero porque los salarios se han venido cayendo en términos reales (llevamos más de 10 años sin aumentos salariales, lo que se traduce en una caída real de 50% del poder adquisitivo), y la otra es que cada vez es una actividad más riesgosa, más criticada, más expuesta.

Hay mucha gente que dice ‘yo a eso no juego’, que no tienen vocación suficiente para pagar el costo que esto implica, pero la verdad es que los ciudadanos deben entender que sí dependen en gran parte del gobierno y que más que rechazar la política, tras lo que hay que ir es por las buenas personas y los buenos funcionarios.

¿Qué podemos esperar en las elecciones, las de este año y las de 2018?

Yo creo que la gente vota cada vez más por personas y así debe de ser, porque los partidos políticos son un poco como las familias: hay de todo, habemos de todo, pero los hay desde lo más nefastos hasta lo mejor.

Algo que sin duda ofende, y en eso yo me sumo al rechazo, son los excesos, las corruptelas, los abusos de confianza, porque además si alguien tiene que ser ejemplar pues es el del gobierno, pero no es el único, los ciudadanos también tienen que estar dispuestos.

Pero otra vez, no generalicemos, no vayamos contra la familia ni contra el equipo, aprendamos a distinguir y a darle más impulso a aquellas personas que pensamos que son más correctas.

¿Y qué hay con este rechazo generalizado entre la población hacia los políticos de siempre?

Alguna vez dije que este nivel de insatisfacción lo veo como algo muy positivo, porque siempre nos criticaron a los mexicanos de agachados. Pero si lo fuéramos no nos opondríamos, no criticaríamos y diríamos ‘así es la vida, no hay nada qué hacer’.

El que la gente critique y denuncie habla de un mexicano más echado para adelante y más exigente, eso te habla bien del mexicano. No existe ese mexicano agachado que quieren hacernos ver.

¿Cómo se define Enrique de la Madrid a sí mismo?

Como un servidor público que cree en las buenas políticas públicas que al final del día, si están bien instrumentadas, tienen como efecto servir a millones de personas. Ésa es la política que a mí me gusta y ésa es en la que me he desempeñado desde 1994, cuando entré a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Además, creo también que sí se puede ser un funcionario público capaz y honesto. Sí creo que se pueden tener las dos cosas. Y también creo que la mayoría de los servidores públicos en México somos gente honesta que nos interesa lo que hacemos.

Por eso estoy muy avergonzado, muy apenado y al mismo tiempo muy molesto con algunos casos donde finalmente se genera la percepción contraria.

¿Qué lo llevó al servicio público en lugar de seguir una prometedora carrera en el sector privado ¿Qué lo hizo cambiar de carril?

Yo no he cambiado de carril, el carril ha sido siempre el mismo, y seguramente me vi muy influenciado por la carrera de mi padre y muchos de sus contemporáneos.

Yo viví muy cerca de mi padre cuando él fue presidente, incluso desde antes, cuando fue secretario de Estado, en el 79, yo ya tenía 18 años, y seguramente desde antes. Fue una época de entender las cosas, de analizar- las, de meditarlas.

Lo que yo aprendí ahí, lo que sí pude vivir, es que se puede ser un servidor público capaz y honesto. He tenido la oportunidad de trabajar tanto en el sector público como en el privado, pero en lo personal creo que me gusta desempeñarme en el sector público, siempre y cuando tenga la oportunidad de estar en posiciones que me permitan influenciar para el bienestar de la gente y de todos los mexicanos, dice.

POR JUAN LUIS RAMOS Y HIROSHI TAKAHASHI

MERK2@HERALDODEMEXICO.COM.MX

¿Te gustó este contenido?