Embellecen su entorno con tijeras

Una pareja de refugiados abrió camino a los afectados por el terremoto de 2010; tienen una estética en la Guadalupe Tepeyac

Foto: Corina Herrera.
Foto: Corina Herrera.

Marie Claire es una de las mil 500 personas haitianas que, junto con su esposo e hijos, ha echado raíces en la capital del país. Trabaja como estilista y cocinera en la Guadalupe Tepeyac.

Jackson Delorcge y Marie Claire son una pareja de estilistas en la esquina de las calles de Alicia y Ezequiel en la Guadalupe Tepeyac. La piel negra aterciopelada y brillosa de ella resalta con los colores claros que viste mientras hace un corte de pelo. Ambos son de Puerto Príncipe y forman parte de la nueva comunidad de mil 500 haitianos que se ha establecido en Ciudad de México.

Tienen tres hijos. Cuando se le pregunta a Jackson si todos hablan francés, lengua oficial de Haití, antes de que él contestara, uno de sus hijos de nombre Mayclerf se anticipó con acento chilango: No, porque no me enseñan. Mayclerf tiene 15 años y estudia la secundaria. Los Delorgce llegaron hace 14 años para quedarse a pesar de que antes de instalarse aquí estuvieron en Holanda.

Los vecinos y sus clientes pasan a saludarlos después de venir del tianguis de los martes que se aloja frente a su local May-

son estética internet. Y aunque la risa de Marie Claire es contagiosa cuando trabaja con las tijeras y el cabello o haciendo algún peinado se pone seria.

En ciudad de México está la segunda comunidad de migrantes haitianos, después de Baja California, que llegó en 2010 tras el terremoto que devastó Haití. El gobierno del entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció a los haitianos visas humanitarias. Al menos 20 mil llegaron a México con intenciones de pasar a la Unión Americana, pero no todos lo lograron, según el Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos (CCDNA).

Jackson ya hasta tiene a un muerto suyo sepultado en un panteón de la capital mexicana, al que celebra con la tradición mexicana en noviembre. Una parte de la familia llegó después del terremoto, entre ellos mi padre, pero falleció, aquí en México. El círculo cercano de Jackson es de al menos 25 haitianos de los cuales 15 son familiares y el resto son amigos con los que su familia se reúne seguido.

Todos ellos tienen papeles, dice Jackson como para cuidarse de migración.

Algunos estudian y otros han puesto negocios como es el caso de Mayson Sazón Extranjero, un restaurante de comida haitiana y venezolana, situada en Calzada de los Misterios, a unas cuadras de la estética.  Los hijos de este matrimonio tienen nueve años, 15 y 23. Kevin, el mayor, estudió contaduría en el Instituto Politécnico, pero por las tardes ayuda a tomar las órdenes de comensales y limpia mesas. En casa de Jackson y Marie Claire siempre hay comida haitiana. Ambos trabajan mucho, pues además de la estética Marie Claire ayuda a la familia con la preparación de platillos típicos de su tierra: tassot, poison haiti gros sel y un guisado negro a base de arroz, frijol, plátano, papa y betabel. Sazón haitiano que atrae comensales de la Ciudad de México.

Pero a mis hijos les gusta más la comida mexicana, dice Marie Claire sin desilusión alguna. Es el caso de John, su hijo el más pequeño, que nació en México y cursa el cuarto año de primaria. El matrimonio ha tenido oportunidad de volver a Haití. Cuando estoy allá extraño México. Me gusta más y me siento más cómodo por el trabajo, por la seguridad, argumenta Jackson quien a sus 40 años también estudia comunicación en un plantel de Cecati.

El hombre de piel negra es todo terreno. Cuando tuvo su primer hijo, Kevin, en Haití a los 17 años, pudo graduarse como técnico en electricidad y emigró a Holanda por cuestiones laborales. Allá nació mi segundo hijo, Mayclerf, pero no tuve suerte, nos deportaron.

 

Foto: Corina Herrera

 

De regreso a Haití un amigo le comentó que viajaría a México. Jackson consiguió el pasaporte de turista y en 2004 descubrió nuestro país que lo ha apoyado en todo.

La estética e internet Mayson abrió en 2007. Marie Claire es la experta, pero ella le enseñó el oficio y también corta el cabello a los varones. Cobran 70 pesos por corte.

Y no se conforman, Jackson espera que su marca registrada, Mayson, se convierta en una franquicia. México me dio una visa y un trabajo, ahora quiero dar trabajo también.

El matrimonio recibirá, incluso, un beneficio de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC): 60 mil pesos para ampliar su estética y abrir otra sucursal.

 

Por Samantha Nolasco

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