Austeridad y trabajo duro, sello personal

El Presidente es un hombre de amuletos que anda por el país con poca seguridad

Trabaja, en promedio, 16 horas, y los viernes, al concluir su conferencia matutina, se va de gira por el país. Foto: Notimex
Trabaja, en promedio, 16 horas, y los viernes, al concluir su conferencia matutina, se va de gira por el país. Foto: Notimex

Al presidente Andrés Manuel López Obrador le gusta decir en público y en privado que rompió el molde para gobernar, es decir, no se asume como un gobernante tradicional, pero sí liberal.

En 100 días como jefe del Ejecutivo, su sello ha sido el de actuar con austeridad, pero también el de gobernar a marchas forzadas y sin descanso.

Trabaja, en promedio, 16 horas, y los viernes, al concluir su conferencia matutina, se va de gira por el país y en las plazas públicas presenta programas, da anuncios, promete soluciones y hasta regaña a quienes abuchean a los gobernadores.

¿Qué entiende el Presidente por austeridad? Cumplió su promesa de deshacerse del avión presidencial y evitar usar la flotilla de aeronaves del gobierno, mismas que ya puso en venta.

Anda sin seguridad, sea en lugares con altos índices delictivos o zonas huachicoleras: Me cuida el pueblo y el que nada debe; nada teme, son las frases que repite cuando le sugieren incremente su círculo de confianza.

Eso sí, trae en su cartera -como amuletos- un trébol enmicado, dos estampas del Sagrado Corazón, un billete de dos dólares, otro más con su imagen y una maltratada tarjeta de débito.

Su acompañante permanente es Daniel Asaf, quien coordina la Ayudantía. Le gusta presumir que conoce los 2 mil 458 municipios; come en fondas de las carreteras, le gusta la barbacoa, las gorditas, y prefiere las aguas frescas o los refrescos locales.

 

Por FRANCISCO NIETO Y RICARDO ORTIZ

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