Amagaron con matar a los siete reporteros

Los siete periodistas retenidos por un centenar de jóvenes armados presuntamente vinculados a La Familia Michoacana, fueron amenazados

Amagaron con matar a los siete reporteros

Los siete periodistas retenidos por un centenar de jóvenes armados en Tierra Caliente, presuntamente vinculados a La Familia Michoacana, fueron amenazados que iban a ser comidos vivos. La agresión ocurrió entre dos retenes militares, el más cercano a no más de un kilómetro de distancia.

La mayoría de los agresores no pasaba de 17 años. Incluso había quienes parecían de 12. Algunos inhalaron cocaína mientras intimidaban a sus víctimas.

Eran las 6 de la tarde del sábado. Ángel, Sergio, Alejandro, Jorge, Jair, Pablo y Hans regresaban a Chilpancingo tras hacer una cobertura en Tierra Caliente, donde civiles armados bloquearon varios puntos carreteros e incendiaron decenas de vehículos luego de que el Ejército y la policía del estado tomaron el control de la seguridad en San Miguel Totolapan.

En la carretera federal Pungarabato-Iguala, cerca del municipio de Acapetlahuaya, les marcaron el alto. A gritos les exigieron bajar de las dos camionetas en las que se trasladaban y que llevaban en el parabrisas, a manera de identificación: Prensa.

Los periodistas ofrecieron dinero para que les permitieran continuar su camino, pero no funcionó. Al revisar el equipo de trabajo los delincuentes observaron fotografías y videos de la cobertura. Se molestaron porque, en su inconciencia provocada por el consumo de drogas y alcohol, creyeron que los retenidos trabajaban para el grupo rival.

Subrayamos que ese grupo de un centenar de hombres armados del crimen organizado, que agredió a los siete periodistas haya actuado con total impunidad.

Es extraño que hayan actuado con total anarquía en medio de dos retenes del Ejército mexicano, lo que confirma la convivencia entre autoridades y criminales.

Autoridades federales y estatales no actuaron siguiendo el protocolo de búsqueda de los compañeros, generando falsos rumores de que iban por caminos resguardados. REPORTEROS / DE GUERRERO

Ningún argumento sirvió para convencerlos de lo contrario. A uno de los reporteros le colocaron una pistola en la cabeza. Si denuncian lo que pasó, nos los vamos a comer vivos, le advirtieron. También los amenazaron con quemarlos vivos en las camionetas.

Los jóvenes les despojaron de todo: cámaras de foto y video, celulares, computadoras y mochilas. Por lástima les permitieron quedarse con una de las camionetas en las que viajaban, la otra no tuvo la misma suerte. Uno de los adolescentes, que minutos antes se engulló una línea de coca, dijo que era para el jefe. La retención duró poco más de 15 minutos. El punto donde fueron atacados ocurrió en medio de dos retenes mili- tares, uno de éstos estaba a no más de un kilómetro.

A las 22:00 horas ya estaban en Chilpancingo. Ya a salvo, un periodista refirió que un soldado les había advertido: si entran a Tierra Caliente, saldrán desnudos.

Gobierno local culpa a cárteles por violencia

El gobierno de Guerrero culpó a los cárteles La Familia Michoacana y Los Tequileros de la violencia desatada en la entidad en los últimos días, y aseguró que ya todo está en orden en San Miguel Totolapan y que fuerzas federales y estatales asumieron acciones para mantener la calma y la seguridad en la región, después del bloqueo de carreteras y caminos e incendios de vehículos del viernes pasado.

Reitero que la información que tenemos de San Miguel Totolapan: todo está en orden, dijo el vocero de Seguridad del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia. El funcionario estatal refirió que la población está en calma y hasta el momento sólo hay reportes de acciones de la delincuencia organizada para impedir la labor de las fuerzas del orden.

Dio a conocer que personal del Ejército y de las policías federal y estatal capturaron a un posible miembro de la delincuencia organizada, involucrado en el bloque de carreteras.

En un reporte el domingo, Álvarez Heredia indicó que el hombre detenido, que no identificó, incendiaba vehículos sobre la carretera para impedir el paso de fuerzas de seguridad, quienes retiraron bloqueos en carreteras y caminos en esa la localidad.

El hombre fue trasladado a Chilpancingo para someterlo a proceso. El sábado, el gobierno estatal indicó que dejó en libertad a 20 de los 22 detenidos por los retenes.

POR CARLOS NAVARRETE ROMERO

ESTADOS@HERALDODEMEXICO.COM.MX

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