Trump provoca de nuevo a los electores

Su estilo de gobernar aún no ha tenido repercusiones económicas, aunque sí muchos roces políticos Quiere quitar la nacionalidad a niños nacidos en eu de papás inmigrantes

Trump habló ayer durante un mitin en Estero, Florida, de cara a las elecciones de medio termino. Foto: AP
Trump habló ayer durante un mitin en Estero, Florida, de cara a las elecciones de medio termino. Foto: AP

Insultos, exageraciones, intentos de humillación, amenazas, hipérbole, ataques y presiones…

Ese fue el menú de argumentos públicos del presidente estadounidense, Donald Trump, durante la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora USMCA (T-MEC, por sus siglas en español), y que difieren poco de los que usa en la política interna.

El estilo personal del mandatario ha generado problemas internacionales y nacionales; aquellos han tenido relativamente pocas consecuencias para el país con la economía más grande del mundo, pero han contribuido a una profunda polarización interna, al grado que los atentados de la semana pasada fueron atribuidos directamente a la retórica de Trump, que hoy vuelve a utilizar de cara a las elecciones legislativas del 6 de noviembre.

La división y la proliferación de teorías de la conspiración, es generada fundamentalmente y a diario por el presidente de los Estados Unidos, aseguró David Remnick, en la revista estadounidense , The New Yorker.

Dias antes del atentado que costó la vida a 11 personas en una sinagoga de Pittsburgh, un reporte de la la Liga Judia de Antidifamación (ADL) consignó un incremento de 57 por ciento en los ataques antisemitas desde 2016, cuando Trump irrumpió en la política estadounidense.

Desde entonces, hubo por lo menos mil 986 incidentes antijudíos, que incluyen agresiones físicas, vandalismo y ataques a instituciones judías.

Antes de la elección del presidente Trump, el hostigamiento y los ataques antisemitas eran raros e inesperados, escribieron los autores Samuel Woolley y Katie Joseff.

Los orígenes del ataque a la mezquita fueron cuestionados por un Trump que no había terminado de manejar y denegar responsabilidad en la secuela los intentos de uno de sus partidarios por atacar a líderes demócratas y críticos con bombas enviadas por correo.

Pero las negativas de Trump no son nuevas y muchos de sus críticos descartan su veracidad: para Eugene Robinson, del diario The Washington Post, los reclamos de éxito en la renegociación del TLCAN aportan el epitafio perfecto a la era Trump (cuando ocurra): ‘la verdad no es verdad'.

Hicieron fila para ver en Florida al Presidente. Foto: AFP

Una acotación similar podría hacerse respecto a migración, y en concreto a la caravana que ahora atraviesa México y que Trump presenta como una amenaza a la seguridad nacional estadounidense.

Las referencias se ajustan a las exageraciones, afirmaciones rayanas en la mentira, falsedades, contradicciones y demandas hiperbólicas que forman parte de un arsenal probado en la industria de bienes raíces de Nueva York, y ahora en el escenario político nacional.

De El Arte de Negociar que Trump publicó en 1987 al libro Fear (temor) que Robert Woodward presentó hace dos meses, emerge el retrato de un personaje que mantiene sus secretos, pero usa liberalmente los medios de comunicación; de un hombre enamorado de la imagen que desea presentar al mundo y en el centro de su propio universo.

Nadie sabe, por ejemplo, la fortuna de Trump. El asegura que son más de 10 mil millones de dólares; revistas especializadas, como Forbes, consideran que está más bien entre tres y cuatro mil millones. En cuanto a Trump, en al menos una ocasión amenazó con demandar a quienes cuestionaban su dicho.

De igual forma, ha estado involucrado en más de cuatro mil litigios diversos, incluso por pagos a mujeres para prohibirles hablar sobre sus relaciones con él, como en el caso de la actriz porno Stormy Daniels.

El TLCAN pasó de ser el peor tratado comercial jamas firmado al mejor, aun cuando los cambios en el texto son relativamente pequeños y las expectativas son de que tenga un efecto negativo en el largo plazo.

Durante su campaña, Trump aseguró frecuentemente que era el único capaz de resolver los problemas del país. Explotó temores y preocupaciones para convencer a suficientes estadounidenses de que su país es el de mayor poder económico y militar mundial de los últimos 80 años.

 

Por José Carreño

 

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