Reclaman recortes a Bolsonaro en materia de educación

Miles salieron a las calles en todo el país; Bolsonaro los calificó de "Idiotas útiles"

Estudiantes llamaron al presidente Bolsonaro un
Estudiantes llamaron al presidente Bolsonaro un "enemigo de la educación". Foto: Especial

Miles de estudiantes y profesores brasileños salieron ayer a las calles en rechazo a los recortes presupuestarios en educación instrumentados por el gobierno de Jair Bolsonaro.

El anuncio de una reducción de 30% en el presupuesto discrecional de las universidades federales, suma utilizada entre otras cosas para el pago de becas de investigación, disparó los reclamos en todo el país.

Varios sindicatos de maestros y empleados de colegios y universidades se adhirieron a la jornada de protestas, que afectó a muchas universidades y escuelas donde no hubo actividades.

Las consignas apuntaron también contra la reforma del sistema de jubilaciones —considerada esencial por el gobierno para enderezar las cuentas públicas— y contra la reciente ordenanza de Bolsonaro que flexibilizó el porte de armas.

Pese a la expresividad del reclamo, el Presidente calificó a los manifestantes como idiotas útiles.

La mayoría (de los manifestantes) es militante, no tienen nada en la cabeza. Si le preguntas la fórmula del agua no la saben, son unos idiotas útiles e imbéciles que son usados como margen de maniobra de una minoría que compone el núcleo de muchas universidades en Brasil, dijo el Presidente, quien se encuentra en Dallas, Estados Unidos, para recibir un premio.

Marianna Dias, presidenta de la Unión Nacional de los Estudiantes (UNE) y una de las líderes de la protesta, respondió a la provocación: Idiota es quien decide que el porte de armas es más importante que invertir en la educación.

La dirigente de la UNE calificó las protestas como un éxito y aseguró que espera que el gobierno revise su decisión. Es un día histórico. Los jóvenes le dimos un recado muy grande a Bolsonaro. El pueblo no va a dejar pasivamente que le recorten sus derechos, dijo Dias.

Además de Sao Paulo, Río de Janeiro y Brasilia, unas 40 ciudades del país fueron escenario de movilizaciones.

Desde la llegada de Bolsonaro al poder, la educación se convirtió en un terreno de conquista para los sectores más radicales, decididos a extirpar cualquier vestigio de marxismo cultural de las aulas.

Por Redacción de El Heraldo de México

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