Presidente Trump complace a seguidores

Trump insiste en el muro porque es su forma de corresponder a sus votantes, dice politólogo

VISITA. Trump participó ayer en la convención anual de la American Farm Bureau Federation, en Nueva Orleans. Foto: AFP
VISITA. Trump participó ayer en la convención anual de la American Farm Bureau Federation, en Nueva Orleans. Foto: AFP

WASHINGTON. La insistencia del presidente Donald Trump, en torno al muro con México, es muestra de lealtad que sus votantes aprecian y corresponden, dijo el politólogo Bill Schneider.

Catedrático de la Universidad de George Mason y comentarista político, Schneider precisó que con su persistente llamado por la muralla, Trump muestra a sus votantes que pelea por ellos, que trata de cumplir lo que prometió.

Los seguidores de Trump, son de clase media baja, hombres blancos sin educación universitaria, se consideran olvidados por las élites frente a fuerzas económicas y comerciales que no entienden frente a una inmigración que produce fuertes cambios sociales.

El problema no es con los inmigrantes indocumentados, sino más bien contra toda la inmigración, apuntó el analista al recordar que en Estados Unidos ha habido grandes oleadasantimigrantes.

Los know-nothings (los sabenadas), un movimiento violento y nativista, surgió en 1850 luego de una ola de inmigración de Irlanda. El segundo Ku-Klux-Klan, grupo racista, surgió a principios del siglo XX con el arribo de centroeuropeos.

En el caso actual, Trump es una reacción a Barack Obama.

En 2016, Trump encabezó un movimiento populista de derecha que abrumó al candidato del establecimiento republicano (Jeb Bush), como al favorito del Partido del Té, Ted Cruz.

El movimiento Trump y el conservador se aliaron en la campaña 2016 (pero) es una alianza intranquila, dijo Schneider, autor de Standoff – How America became ingobernable (Parálisis; como Estados Unidos se volvió Ingobernable).

De acuerdo con Schneider, los conservadores del Partido del Té –surgido en los 90 como reacción a la crisis económica de 2007-2008– y luego a la candidatura de Obama, son intensamente ideológicos. Trump no es impulsado por devoción a principios conservadores. Tarde o temprano los republicanos tendrán que alejarse de Trump.

Los demócratas no pueden esperar a que Trump se derrote sólo y en opinión del politólogo tal vez la solución sería buscar no sólo un aspirante que más o menos unifique las disparatadas facciones que lo conforman sino alguien similar a Trump.

Según su análisis, Trump es mucho más efecto que causa de la profunda polarización entre dos corrientes sociales y políticas opuestas y que llevan más de 40 años en contención.

Schneider las llama los viejos Estados Unidos y los nuevos Estados Unidos.

La primera se consolidó en los 80, con la Presidencia de Ronald Reagan y se conformó por votantes blancos, conservadores religiosos, partidarios de la posesión de armas e intelectuales anticomunistas

La segunda surgió a partir de la campaña del demócrata George McGovern, en 1972, y está conformada por minorías étnicas, mujeres trabajadoras, grupos de sexualidad diversa y personas sin religión definida.

 

Por José Carreño 

jrr

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OrbeSERVICIO. Trump asistió a misa en Palm Beach, por el Domingo de Resurrección. Foto: AP

Demócratas buscan un proceso de destitución