“Partidos, vitales para democracia”

La ex presidenta de Costa Rica le comentó a El Heraldo de México que nuestro país dio un valiente paso adelante al permitir las candidaturas independientes y consideró que el fenómeno Trump no afecta por igual

“Partidos, vitales para democracia”

MONTERREY. Los problemas de gobernabilidad que sufre América Latina no se resolverán en el corto plazo porque los factores que los provocan son profundos y tienen que ver con la propia estructura social de los países, consideró Laura Chinchilla Miranda.

La ex presidenta de Costa Rica (2010-2014) y profesora visitante de la escuela de gobierno del Tecnológico de Monterrey destacó en entrevista telefónica con El Heraldo de México que existen tres inflexiones que afectan la región.

Hay tres elementos que están afectando la gobernabilidad de la región; uno de ellos es más coyuntural pero afecta, es que se ha abierto lo que llamamos el súper ciclo electoral que inició a finales de 2017 y terminará a mitad de 2019 . Son 15 países los que van a cambiar de gobierno y la composición de los Congresos, eso en sí mismo genera mucha incertidumbre y un alto grado de inestabilidad, dijo la ex presidenta.

La política costarricense dijo que el segundo elemento tiene que ver con la polarización que se está volviendo a sentir en algunos países y parece ser un tanto ideológica; eso afecta mucho la construcción de consensos, es decir, se cierran procesos electorales con un alto grado de polarización y eso dificulta la toma de decisiones.

El tercer elemento es el deterioro social que viene acompañado con la corrupción, de la cual hemos visto muchos casos últimamente, y aquí es que viene la única noticia buena, que finalmente ya estamos identificando a los responsables y se les está castigando, señaló Chinchilla Miranda, aunque reconoció que existen aún casos de impunidad en toda Latinoamérica. Pero sostuvo que se está avanzando en materia de transparencia y castigo.

Otro rasgo que lleva a la desestabilidad social es la polarización de los bandos políticos en izquierda y derecha, aunque también reconoce el papel de los llamados candidatos independientes o sin partido en México, pero aclara, que tampoco es la panacea.

La ex mandataria de Costa Rica señaló que parece que a la gente en América Latina nos encanta esa dicotomía de malo-bueno, negro-blanco, izquierda-derecha, y está ligada a la baja calidad de la política en algunos países; ahora lo que estamos viendo es que llegan al poder los personajes de oposición, es decir que la gente vota para castigar al gobernante sin importar si es de izquierda o derecha.

En este sentido, fue muy valiente México al adelantarse con estas candidaturas independientes, pero tampoco hay que satanizar a los partidos; es necesario que éstos inicien una reforma a fondo, aunque siguen siendo instituciones vitales para la democracia. Si nos vamos sólo con las fuerzas independientes vamos a terminar con una atomización de las posturas políticas que va a afectar a la democracia, explicó la mujer de voz enérgica.

La ex presidenta de Costa Rica, una de las naciones más estables de Latinoamérica y que debe lidiar con la migración de habitantes de países vecinos que buscan acomodarse en su economía, habla de forma directa y sin rodeos.

Por ejemplo, aclara que toda la conmoción que vive México por las amenazas de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, tiene sin preocupación a la mayoría de los países, especialmente los del Cono Sur.

Hay que aclarar una cosa muy importante, el fenómeno Trump no afecta por igual a toda la región, hay países de América Latina cuyo intercambio comercial con EU es de 5 por ciento, y no tienen la migración en su agenda de prioridades.

Entonces, hay que entender que es una agenda diferente la de los países del norte (respecto a Costa Rica), México, Honduras, El Salvador, Guatemala… lo cual complica más la situación para Mé- xico, pues no hay una voz colectiva apoyándolos, señaló la hija del político Rafael Ángel Chinchilla Fallas.

Chinchilla fuela primera mujer en ocupar la Presidencia de Costa Rica, y la quinta en Latinoamérica, y considera que el empoderamiento de la mujer se mantiene.

Ya acabó el ciclo de presidentas en Latinoamérica, y lo estamos viendo, no hay candidatas fuertes, pero eso no quiere decir que se esté perdiendo el empoderamiento, sino que esa fuerza ahora se desplazó a los Parlamentos.

Por esto, vamos a ver a más mujeres legisladoras, lo cual es una buena noticia porque veremos más influencia de las mujeres en las leyes, y como ejemplo, tenemos el caso de México que ya tiene su ley de paridad, señaló la también académica, quien posee doctorados honoris causa por las universidades de Kyoto, Japón, y Georgetown, Estados Unidos.

Desde 2016, Chinchilla es presidenta del Consejo de Asesores de She Works, una empresa enfocada en el empoderamiento de la mujer con sede en San Francisco, Nueva York, Miami y Toronto.

ORTEGA, UN DICTADOR

Respecto a la situación en Nicaragua, país vecino de Costa Rica, Chinchilla Miranda lamentó que el presidente Daniel Ortega haya terminado convirtiéndose en un dictador y no haya tenido la visión para calcular el descontento que causaría entre la población el aumento en el sistema de pensiones, que pretendía obligar a patrones y trabajadores a aportar más impuestos al gobierno central.

Nos preocupa la situación, los muertos, los heridos, pero vemos positiva la reacción de la gente. Ahora que la Iglesia católica se ofreció como mediadora deben cuidar que no pase lo que en Venezuela, que el régimen sólo ganó tiempo.

Lo primero que deberán destrabar es el tema de discusión pues Ortega habla del plan de pensiones y algunos opositores lo que exigen es su renuncia a la Presidencia.

Es una lástima ver cómo con los años, en los últimos cuatro años, Ortega se fue convirtiendo en un dictador, pero tenemos mucha confianza en que el pueblo de Nicaragua hallará la mejor de las soluciones, concluyó la conferencista y ex presidenta costarricense.

POR ERICK MUÑIZ

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