Papa llama a la paz tras atentados en Sri Lanka durante el Domingo de Resurrección

El mensaje central del Papa Francisco fue por la paz, por todos aquellos países que están sufriendo a causa de conflictos bélicos y políticos

Que, ante los numerosos sufrimientos de nuestro tiempo, el Señor de la vida no nos encuentre fríos e indiferentes. Que haga de nosotros constructores de puentes, no de muros”., dijo el Papa. FOTO: PABLO ESPARZA
Que, ante los numerosos sufrimientos de nuestro tiempo, el Señor de la vida no nos encuentre fríos e indiferentes. Que haga de nosotros constructores de puentes, no de muros”., dijo el Papa. FOTO: PABLO ESPARZA

Ante más de 70 mil personas reunidas en la Plaza de San Pedro, se llevó la celebración del Domingo de Resurrección, concluyendo la festividad con la bendición Urbi et orbi que solo se da en esta fecha y el día de navidad.

 

El Papa Francisco, desde el balcón central del Vaticano, en su mensaje de este día, habló de la tragedia ocurrida en los atentados de esta mañana en tres hoteles y tres iglesias de Sri Lanka, donde han muerto 160 personas y más de 500 heridos donde se celebraba la Pascua.

 

Su mensaje central fue por la paz, por todos aquellos países que están sufriendo a causa de conflictos bélicos y políticos, Es hora de renovar el compromiso a favor de una solución política que responda a las justas aspiraciones de libertad, de paz y de justicia, aborde la crisis humanitaria y favorezca el regreso seguro de las personas desplazadas, así como de los que se han refugiado en países vecinos, especialmente en el Líbano y en Jordania.

 

La resurrección de Cristo es el comienzo de una nueva vida para todos los hombres y mujeres, porque la verdadera renovación comienza siempre desde el corazón, desde la conciencia. Pero la Pascua es también el comienzo de un mundo nuevo, liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte: el mundo al fin se abrió al Reino de Dios, Reino de amor, de paz y de fraternidad

 

Se refirió a la Pascua para mirar el mundo en Oriente Medio que siempre ha vivido en ese ambiente de guerras, por la hambruna en Yemen, el continente africano con sus conflictos sociales, Que las armas dejen de ensangrentar a Libia, donde en las últimas semanas personas indefensas vuelven a morir y muchas familias se ven obligadas a abandonar sus hogares. Insto a las partes implicadas a que elijan el diálogo en lugar de la opresión, evitando que se abran de nuevo las heridas provocadas por una década de conflicto e inestabilidad política.

 

El jefe máximo de la iglesia Católica, también se dirigió a América Latina, principalmente en Venezuela y Nicaragua, porque en esta Pascua, se llenen de alegría los corazones, Que la alegría de la Resurrección llene los corazones de todos los que en el continente americano sufren las consecuencias de situaciones políticas y económicas difíciles. Pienso en particular en el pueblo venezolano: en tantas personas carentes de las condiciones mínimas para llevar una vida digna y segura, debido a una crisis que continúa y se agrava. Que el Señor conceda a quienes tienen responsabilidades políticas trabajar para poner fin a las injusticias sociales, a los abusos y a la violencia, y para tomar medidas concretas que permitan sanar las divisiones y dar a la población la ayuda que necesita.

FOTOS: PABLO ESPARZA
FOTOS: PABLO ESPERANZA
FOTOS: PABLO ESPARZA
FOTOS: PABLO ESPARZA

Que el Señor resucitado ilumine los esfuerzos que se están realizando en Nicaragua para encontrar lo antes posible una solución pacífica y negociada en beneficio de todos los nicaragüenses.

 

Que, ante los numerosos sufrimientos de nuestro tiempo, el Señor de la vida no nos encuentre fríos e indiferentes. Que haga de nosotros constructores de puentes, no de muros.

 

Cerrando su mensaje haciendo un llamado al corazón de cada uno por hacer ver que Cristo vive, Que el Resucitado, que ha abierto de par en par las puertas del sepulcro, abra nuestros corazones a las necesidades de los menesterosos, los indefensos, los pobres, los desempleados, los marginados, los que llaman a nuestra puerta en busca de pan, de un refugio o del reconocimiento de su dignidad.

 

Queridos hermanos y hermanas, ¡Cristo vive! Él es la esperanza y la juventud para cada uno de nosotros y para el mundo entero. Dejémonos renovar por Él. ¡Feliz Pascua!

 

Por Pablo Esparza/ Enviado

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OrbeGuaidó dijo
que Maduro no le verá

Guaidó acepta diálogo