Macao da impulso a China

En sólo dos décadas se ha convertido en un referente del dinamismo asiático

Ruinas de San Pablo de Macao no pertenecen a una catedral sino a la antigua iglesia Madre de Dios. Fotos: Lizeth Gómez
Ruinas de San Pablo de Macao no pertenecen a una catedral sino a la antigua iglesia Madre de Dios. Fotos: Lizeth Gómez

Hace apenas 20 años Macao fue devuelta a la República Popular China –tras ser por más de 400 años un territorio de Portugal– y logró convertirse en uno de los sitios de comercio y turismo más importantes del gigante asiático.

Con un producto interno bruto de 440 mil 316 millones de patacas (54 mil millones de dólares aproximadamente) y un crecimiento de 25 por ciento en 2018, Las Vegas de Oriente pretende ser plataforma mundial de la apertura y dinamismo chino.

Junto con Hong Kong y 11 provincias de Cantón, la región administrativa especial de Macao será parte de una Gran Bahía, al estilo de las de Nueva York, San Francisco y Tokio, que se prevé quede concretada para 2035.

Allí los caracteres chinos comparten espacio con indicaciones en portugués. Aunque de los pobladores pocos son lusohablantes, Macao conserva ese idioma, junto al mandarín, como el oficial.

La ciudad, cuyo centro histórico refleja el sincretismo entre Oriente y Occidente, con sitios emblemáticos como las Ruinas de Sao Paulo –del siglo XVII–, quiere demostrar que la situación actual de la región no se debe a la suerte, sino al resultado de la política de reforma y apertura.

El éxito de Macao no es casualidad, no es por los casinos, sino por trabajar duro, señaló en un encuentro Ran Bo, portavoz del Comisariado y jefe de política.

El funcionario destacó que previo a la crisis de 1998 la situación económica no era muy optimista. Para 1999, subrayó, la tasa de desempleo, era de 7%, pero actualmente ronda dos por ciento.

Al ser una de las regiones con más grado de apertura y dinamismo económico, ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de China.

Bajo seis ejes –cooperación, innovación, protección ambiental, apertura, coordinación y un país dos sistemas– quiere crear un área de excelencia para la construcción de un aglomerado metropolitano a nivel mundial.

Además de los 41 casinos, con seis mil 588 mesas y más de 16 mil máquinas en total, Macao quiere ser atractivo para las inversiones e intercambios comerciales.

Entre los desarrollos más recientes está la plataforma de servicios financiero entre China y los países lusohablantes, así como el fondo de Cooperación para el Desarrollo.

Con el esquema de la Gran Bahía, cuyos lineamientos fueron publicados el 18 de febrero de 2019, se pretende la unificación de políticas de comercio, financiación e intercambio de información.

Lin Yuan, de la oficina de Investigación de Políticas y Desarrollo Regional, enumeró las ventajas para lograrlo: libertad de flujos de monedas, firma de convenios que permiten comercio libre de aranceles, la aplicación del sistema capitalista y los bajos impuestos –la tasa más alta es de 12 por ciento.

Por Lizeth Gómez de Anda

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