La luna, reconquista que seduce

El objetivo de eu al regresar al satélite natural de la tierra, será visitar su polo sur, donde se cree que hay millones de toneladas de hielo que se podrían extraer y purificar

Ilustración: Miguel Ulloa
Ilustración: Miguel Ulloa

A 50 años de la llegada del hombre a la Luna, Estados Unidos busca repetir la proeza, enviando de nuevo astronautas al satélite natural terreste, en el contexto de una competencia tecnológica y económica con China, y de una reedición de la carrera espacial con Rusia.

El 20 de julio de 1969, tras cuatro días de maniobras en el espacio para poder encaminarse hacia la Luna, Neil Armstrong y Buzz Aldrin abordaron el módulo lunar Eagle que se separó del resto del Apollo 11, mientras Michael Collins mantenía en órbita —a 110 km de altura— el módulo de mando y servicio Columbia, a la espera de ellos para poder volver a casa.

Para poder alunizar, el Eagle encendió el motor de descenso durante 30 segundos para dejar la órbita de la Luna y entonces iniciar una lenta caída hacia la superficie; a 15 kilómetros de ésta volvió a encender su motor para el descenso final.

Gracias a las habilidades de Armstrong, el Eagle logró alunizar sobre la región conocida como el Mar de la Tranquilidad; el área era especialmente plana, sin cráteres. Armstrong y Aldrin tardaron seis horas en descender.

Éste es un pequeño paso para un hombre, pero es un salto gigante para la humanidad, pronunció Armstrong.

Aunque la superficie parece ser muy, muy granulada, cuando te acercas es casi como un polvo, la masa del suelo es fina, narró Armstrong durante su comunicación con la Tierra al descender al suelo lunar.

Por dos horas, ambos astronautas estuvieron recabando material científico y realizando experimentos: también plantaron la bandera estadounidense, aunque no contaban con la dureza del suelo.

Antes de dejar la Luna, Armstrong y Aldrin abandonaron una bolsa de basura con paquetes de alimentos vacíos, bolsas de orina y heces fecales.

Trece horas después del aluizaje, el Eagle despegó, abandonando el módulo de desenso para entrar en órbita lunar y acoplarse de nuevo con el módulo de mando y servicio. El viaje de regreso a la Tierra tardó unos tres días. A las 18:50 horas del 24 de julio, tras activar sus tres paracaídas, lo que quedó del Apollo 11 logró amerizar en el Océano Pacífico, a mil 500 kilómetros de Hawái, exactamente 8 días 3 horas y 18 minutos después del despegue.

Los héroes no pudieron celebrar de inmediato su gesta, fueron puestos en cuarentena por tres semanas en una instalación parecida a un remolque: el mobile quarentine facility. Había miedo a una contaminación interplanetaria.

LA NUEVA CARRERA

Vamos a ir otra vez a la Luna pronto, y plantaremos la bandera de Estados Unidos en Marte pronto, anunció Donald Trump en un discurso por la Independencia de EU el pasado 4 de Julio, frente al Monumento a Abraham Lincoln, ante la ovación de miles de estadounidenses.

La NASA está trabajando en llevar astronautas de vuelta a la Luna en 2024 –entre ellos la primera mujer— con el objetivo de establecer presencia humana de forma sostenible para 2028, y como la antesala para pisar el Planeta Rojo. De acuerdo con la agencia, se necesitan entre 20 y 30 mil millones de dólares para volver al satélite terrestre, a través del programa Artemisa.

El primer objetivo al regresar a la Luna, será visitar el Polo Sur, donde se cree que hay millones de toneladas de hielo que se podrían extraer y purificar, separar el oxígeno para respirar y el hidrógeno para combustible de cohetes.

Rusia, en tanto, anunció el 10 de julio que planea el desembarco, por primera vez, de un cosmonauta ruso en la superficie lunar en 2030.

China, en guerra tecnológica con EU, logró alunizar con éxito la sonda Chang’e-4 en el lado oscuro de la Luna en enero pasado, con el objetivo de realizar experimentos biológicos con semillas de papa y plantas.


Hasta la década de 1960, las computadoras eran gigantes, formadas por miles de tubos de vacío sedientos deenergía. Los ordenadores de la misión podían guardar sólo dos mil palabras. Todo cambió con el advenimiento de la llamada computación de estado sólido y los transistores que hicieron posible mini-aturizar la tecnología.

● Para alimentar a los astronautas, la NASA creó un purificador de agua tan pequeño que cabía en la palma de la mano; también la liofolización, que es el método para deshidratar alimentos recién preparados y conservarlos al vacío. Además, se desarrolló tecnología de calentamiento y refrigeración que hoy en día se utiliza en tratamientos médicos.

● Los astronautas del Apollo necesitaban un taladro portátil capaz de extraer muestras a más de tres metros debajo de la superficie lunar. Black & Decker desarrolló un algoritmo para optimizar el motor del taladro y reducir el consumo de energía, y la tecnología se aplicó más tarde a la aspiradora inalámbrica.

Por Alejandra Martínez

Infografía: Miguel Ulloa

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