Incertidumbre ante la realización de la Cumbre de la Américas en abril

Kuczynski renuncia a la presidencia de Perú

FOTO REUTERS/Mariana Bazo
FOTO REUTERS/Mariana Bazo

Pedro Pablo Kuczynski renunció este miércoles a la presidencia de Perú, un día antes de que el Congreso votara una moción para destituirlo por sus supuestos lazos con la empresa brasileña Odebrecht.

La salida de Kuczynski genera incertidumbre en el país que será anfitrión en abril de la Cumbre de las Américas, a la que asistirán el mandatario estadounidense Donald Trump y una treintena de gobernantes más, incluido el venezolano Nicolás Maduro, pese a haber sido eliminado de la lista de invitados.

Pienso que lo mejor para el país es que yo renuncie a la presidencia de la república, dijo Kuczynski en un mensaje por televisión hacia las 14h40 locales , acompañado por los miembros de su gabinete ministerial.

No quiero ser un escollo para que nuestra nación encuentre la senda de la unidad y armonía que tanto necesita y a mí me negaron, agregó Kuczynski, de 79 años, primer presidente que pierde su puesto por el escándalo de Odebrecht.

Horas después, los líderes del Congreso acordaron debatir la renuncia de Kuczynski el jueves y votar al día siguiente si la aceptan, dijo el jefe del legislativo, el opositor Luis Galarreta.

El debate continuaría el viernes donde ya estaría presente el vicepresidente Martín Vizcarra, actual embajador peruano en Canadá, quien debe sustituir a Kuczynski, explicó.

Estoy indignado por la situación actual, como la mayoría de los peruanos. Pero tengo la convicción que juntos demostraremos una vez más que podemos salir adelante, escribió Vizcarra en Twitter, al reaccionar a la renuncia de Kuczynski.

Por ello, regreso al Perú para ponerme a disposición del País, respetando lo que manda la Constitución, añadió Vizcarra, quien debe ser juramentado el viernes para completar el actual periodo de gobierno, hasta julio de 2021.

Eventualmente el Congreso podría rechazar la renuncia de Kuczynski y en su lugar destituirlo, tal como hizo con Alberto Fujimori en el año 2000 después que éste se marchó a Japón en medio de un escándalo de corrupción y envió su carta de dimisión por fax.

La empresa brasileña confesó que pagó a políticos y empresarios latinoamericanos millones de dólares en soborno y dádivas para asegurarse contratos de obras públicas.

La presión contra Kuczynski creció en las últimas horas, tras la divulgación de un video que muestra a Kenji Fujimori intentando convencer a otros parlamentarios de que apoyen a Kuczynski con la promesa de obras públicas en sus distritos. El apoyo de Kenji evitó la destitución del presidente peruano en diciembre.

A cambio, Kuczynski indultó a Alberto Fujimori (1990-2000), que cumplía 25 años de cárcel por corrupción y crímenes de lesa humanidad. Pero la maniobra también desató una guerra interna en el partido Fuerza Popular que lidera su hermana Keiko.

La situación en Perú era de completa calma, sin expresiones públicas de júbilo ni pesar, mientras preventivamente la policía se mantenía en alerta. Galarreta dijo que había hablado con los jefes militares y éstos le expresaron su pleno respeto al orden constitucional.

En contraste con la calma en Perú, en Venezuela líderes del chavismo celebraron con burlas y música la dimisión de Kuczynski.

La maldición Odebrecht

Las mentiras del presidente sobre sus vínculos con Odebrecht cuando era ministro de Economía en el gobierno de Alejandro Toledo -sobre el que pesa una orden de extradición por haber recibido 20 millones de dólares de la constructora- terminaron por cavar su tumba política.

Odebrecht reveló que había pagado casi cinco millones de dólares por asesorías a empresas ligadas a Kuczynski cuando era ministro, lo que él siempre había negado.

La constructora admitió además que hizo aportes de campaña en 2006 y 2011 a los últimos cuatro ocupantes del sillón presidencial peruano, incluido Kuczynski, y también a Keiko Fujimori.

Perú revive viejos demonios

Un panorama político golpeado: con un fujimorismo demasiado fuerte y partidos políticos muy poco estructurados, Perú revive sus viejos demonios que han desencadenado un rechazo a la clase política, afirmó Gaspard Estrada, director del Observatorio Político de América Latina y del Caribe (OPALC) de la Universidad de Ciencias Políticas de París.

La incertidumbre política, en tanto, está erosionando la economía peruana.

 

Estamos viviendo un panorama complicado porque la economía está sintiendo el impacto de la inestabilidad política ligada al presidente, dijo a la AFP el economista Jorge González Izquierdo, quien explicó que la economía nacional está creciendo en los últimos meses por debajo de las previsiones.

Por AFP

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