Fortalecen mitos al Sarampión

Los movimientos antivacunas y los rumores de ADN de cerdo han favorecido los contagios

Movimientos antivacunas aseguran que todas las dosis causan autismo en los niños. FOTO: AP
Movimientos antivacunas aseguran que todas las dosis causan autismo en los niños. FOTO: AP

Desinformación y creencias religiosas han favorecido el repunte de casos de sarampión en todo el mundo, principalmente en Estados Unidos, donde grupos de judíos ortodoxos se rehusan a vacunarse, ya que la inyección no es considerada kosher (leyes que definen alimentos y prácticas apropiadas).

En abril pasado, en el barrio de Williamsburg, en Broolyn, circuló un escrito en la que se alertaba que la inmunización contiene ADN de mono, rata y cerdo.

Sin embargo, la práctica religiosa no es la única causa que frena la vacunación, también hay fuertes campañas de desprestigio para la inoculación.

Según el diario The New York Times, el Manual de seguridad de la vacuna, una revista para los padres que desean criar a sus hijos sanos, advierte que las vacunas causan autismo y contienen células de fetos humanos abortados.

Dicho manual fue creado por un grupo llamado Padres que Educan y Abogan por la Salud de los niños (PEACH, en sus siglas en inglés), está dirigido a judíos ortodoxos, cuyas comunidades en expansión se encuentran en el epicentro de uno de los brotes de sarampión más grandes en la historia de Estados Unidos, con 839 casos en 23 estados de la nación.

Las vacunas contienen ADN de mono, rata y cerdo, así como sangre de suero de vaca, todo lo que está prohibido para el consumo, de acuerdo con la ley dietética kosher, dijo Moishe Kahan, editor colaborador de la revista PEACH, en un correo electrónico citado por The New York Times.

El secretario de Salud y Servicios Humanos de EU, Alex Azar, dijo que la complacencia, el malentendido y la información errónea están causando que las tasas de vacunación disminuyeran a nivel mundial, con resultados trágicos.

En mi país, los grupos de conspiración de las redes sociales confunden a padres bien intencionados, por lo que dudan en recibir las vacunas recomendadas, señaló Azar.

Estados Unidos, Canadá, América Latina, Europa y la región del Mediterráneo oriental registraron el mayor aumento de casos de sarampión.

EU es uno de los países donde el movimiento antivacunas es más fuerte, para ellos cualquier vacuna provoca autismo, aunque científicos de todo el mundo señalan que no hay pruebas de ello.

Entre el año 2000 y 2016 los casos de sarampión disminuyeron en todo el mundo casi en 80 por ciento, y la tasa de mortalidad —principalmente entre niños menores de cinco años— cayó de alrededor de 550 mil a cerca de 90 mil decesos al año.

No obstante, los activistas antivacunas, los rumores y errores de empresas farmacéuticas que fabrican vacunas han contribuido en conjunto al rebrote mundial.

En Israel, el brote de sarampión comenzó en marzo de 2018, en la pequeña comunidad ortodoxa de Safed, al norte del país.

De acuerdo con Patrick M. O’Connor, quien encabeza el equipo de control rápido de enfermedades de la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud a cargo de Israel, el rebrote del virus no fue resultado a una resistencia contra las vacunas, sino de la desconexión entre el sistema de salud israelí y la población.

La familias judías ortodoxas están integradas por hasta 12 niños y las clínicas eran incapaces de atender a grupos numerosos, lo que provocaba que las vacunas contra el virus del sarampión no fueran aplicadas a tiempo.

Por Sayuri López

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