Crisis los saca de la escuela

La falta de alimento, de transporte y servicios básicos causan deserción

 La falta de recursos y la hiperinflación han impedido que los niños vayan a clases. FOTO: AP
La falta de recursos y la hiperinflación han impedido que los niños vayan a clases. FOTO: AP

Caracas.- La crítica situación económica que vive Venezuela está dejando a los estudiantes fuera de las aulas. La falta de alimentos en el hogar y en la escuela, la disminución de hasta 80% de unidades de transporte público, fallas en el suministro de servicios como agua y electricidad, y la migración, han causado ausentismo y deserción escolar.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida, realizada por la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello, en 2018, 30% de la población entre tres y 24 años estaba fuera del sistema educativo, lo que representó un aumento de ocho puntos porcentuales en comparación con 2014, cuando empezó a realizarse el estudio.

Según esta medición, la inasistencia escolar en la población de 18 a 24 años en 2018 alcanzó 65%; de 12 a 17 años se ubicó en 15% y en los niños de 6 a 11 años, en 2%.

Cabe destacar que no hay una medición oficial porque desde hace años el chavismo ha dejado de actualizar indicadores.

De acuerdo con la FAO, el número de venezolanos con problemas de alimentación aumentó de 1.1 millones en el trienio 2010-2012 a 3.7 millones en trienio 2015-2017, la falta de comida está impidiendo a los estudiantes ir a clases.

Cuando no hay comida en la escuela, no hay comida suficiente y muchas de las familias no tienen la comida en la casa, los niños dejan de asistir, dijo a El Heraldo de México Fernando Pereira, fundador de Cecodap, organización de defensa de los derechos humanos de la niñez.

La falta de transporte público también está impidiendo que algunos estudiantes puedan ir a la escuela. Según un estudio de la Cámara Nacional de Fabricantes de Productos Automotores de Venezuela, alrededor de 80% de las unidades de transporte están paralizadas por falta de repuestos y de recursos para su mantenimiento. Muchos niños que están ubicados a distancias grandes y se deben movilizar en transporte público, tienen dificultades para llegar a los centros educativos, dijo Pereira.

A ello se suman las fallas en el suministro de agua y de electricidad, que en los últimos 15 meses se han agudizado —se estima que 70% de las escuelas no tienen servicios básicos—, lo que ha obligado a recortar y ajustar el horario de clases.

Según la ONU, tres millones de venezolanos han emigrado. Hay niños que en algunos casos quedan con los abuelos, con muy poca supervisión, eso aumenta las posibilidades de dejar temporal o permanentemente la escuela, afirmó Pereira.

La renuncia de docentes que buscan mejor remuneración, también se suma al problema.

POR JESSICA MORALES / ESPECIAL

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