“Yo nunca tuve llave de mi casa porque la puerta siempre estaba abierta”; Cardenal Carlos Aguiar Retes

Al Papa Francisco lo conozco en el 2001 cuando lo hacen cardenal, ahí nos saludamos, y él me conoció a mí, pero ese mismo año nos tocó estar en el Sínodo de Obispos

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Asiduo lector de los clásicos de la literatura, la Odisea, la Iliada, que le dieron un cimiento de reflexión y cultura general Foto: Pablo Esparza

El Cardenal Carlos Aguiar Retes, hombre abierto al diálogo, a la comunicación, y al servicio, entre turistas y el paisaje arquitectónico de la Plaza de San Pedro, camina al interior del Vaticano; han pasado 45 años de su primera visita a Roma para estudiar la licenciatura en Sagrada Escritura.

Llego a Europa en 1974 y la encuentro sumida en una crisis económica a Italia y Roma, oscura, fea, sucia, y digo, -esto es Roma-, salvo la Basílica, pues esto es Roma, y lo que más me golpeó ingenuamente, es que todo lo que yo había estudiado del Concilio, ya se aplicaba, ahí vamos a conocer a la Iglesia viva, fue un desencanto, pero dije, bueno hay que trabajar, porque el Papa así lo está diciendo

Asiduo lector de los clásicos de la literatura, la Odisea, la Iliada, que le dieron un cimiento de reflexión y cultura general, apasionado de la filosofía existencial de Kierkegaard, continua con sus estudios en el Seminario para definir su vida dedicada al sacerdocio.

Foto: Pablo Esparza

Cuando llego a Teología, empiezo realmente a descubrir a partir del Concilio lo que está llamado a hacer la Iglesia, lo que debe hacer y lo que quiere ser, y cuando contemplo lo que la Iglesia es, digo eso no es, tiene que cambiar muchas cosas, entonces la motivación final para solicitar el sacerdocio fue esa, mi pregunta fue, -Quiero ayudar a la Iglesia lo que quiere ser-, y dije sí, y esa es mi convicción, ayudar a la Iglesia para que sea lo que Dios quiere que sea.

Recuerda cuando era un estudiante de primaria que a su escuela fue un sacerdote para preguntarles qué escribieran tres opciones de lo que querían ser de grandes, a lo que el Arzobispo Primado de México respondió.

Yo puse que quería ser piloto aviador y segundo sacerdote y tercer médico, piloto porque quiero viajar, sacerdote porque quiero ayudar a los demás y médico para que no se muera mi abuelita, yo era su consentido.

Foto: Pablo Esparza

Y este sacerdote nos invita a conocer el seminario, mi papá no quería que yo entrara, él me decía que me enviaba a México al Colegio Militar, era su deseo, pero a mi me interesaba ser sacerdote y bueno mi papá dijo que no quería cometer el error de su padre, -tienes mi autorización pero ten en cuenta que la casa siempre estará abierta-

Para el Cardenal, quien la vida lo ha llevado por los caminos que no pensaba, pues después de estudiar la licenciatura se dedicaría a la Biblia, el Obispo le dice que se encargaría de las Diócesis y a los dos meses sería el Rector del Seminario de Tepic y entrar al campo de la educación.

Lo que me pida la Iglesia he aceptado, nunca he rechazado.

Foto: Pablo Esparza

¿Qué significa para usted el celibato?

Eso se refiere a mi actitud que me llevó a asumir el sacerdocio y el celibato con coherencia de lo que leí del Celibato sacerdotal del Papa Paulo VI, que me ayudó mucho, tenemos que manifestar en nuestra vida el amor de Dios, y el amor de Dios no es sexual, el amor de Dios es amor. El celibato es la forma cuando uno manifiesta plenamente

Si Dios ha puesto una semilla en mí, tengo que responder, y así pasó toda mi crisis del celibato, no fue tan fuerte, me atraía tener una familia, hijos, pues siempre me ha gustado la relación con los niños, son muy transparentes, preguntan lo que quieren.

El Papa Paulo VI influiría en la vida del cardenal a través de sus homilías, al igual que el Papa Juan Pablo II quien conoce en su primer viaje apostólico, yo era rector, me impactó su personalidad, muy positivo, después en el 2004, tuvo la oportunidad de comer con él en Castel Gandolfo.

Foto: Pablo Esparza

El Papa no hablaba ya nada, tenía mucha dificultad para comer, y yo le digo al Santo Padre, -le agradezco mucho su libro el Umbral de la Esperanza, porque ahí descubrí el cariño que le tiene a la juventud-, ahí narra como lo llamaron unos jóvenes en excursión, el Papa estaba en el campo y llegan, y el Papa comienza a llorar, yo digo, ya había metido la pata, y le cambié el argumento, fue muy emotivo.

¿Y al Papa Francisco cómo lo conoce?

Al Papa Francisco lo conozco en el 2001 cuando lo hacen cardenal, ahí nos saludamos, y él me conoció a mí, pero ese mismo año nos tocó estar en el Sínodo de Obispos, venía yo elegido por el Episcopado Mexicano, tenía tres años de Obispo y me eligieron, porque era Secretario General del CELAM

Ahí lo conozco y nos toca en el mismo círculo menor de trabajo, y como he contado, mi mamá se enferma y pido permiso de irme, digo las razones y el Cardenal Bergoglio me lo agradece, y de ahí empieza una relación más personal que va creciendo, debido a que en el CELAM nos vamos encontrando, luego yo lo visito una vez en Buenos Aires, estuvimos platicando por más de una hora muchos aspectos de la Iglesia, compartimos y acá en Roma ya nos habíamos encontrado.

¿Con el Sínodo para la Amazonía, la Iglesia trabaja por una doctrina ecológica?

-El sínodo es promotor de eso, tengo confianza que si se va a generar, la confianza de que sí se va a trabajar por la ecología, es un tema que nos compete no sólo por responsabilidad, también como oportunidad para relacionarnos con las nuevas generaciones, que son más sensibles.

Foto: Pablo Esparza

¿Cómo atraer a los jóvenes a la Iglesia?

-Hay que acercarse a ellos desde lo que les atrae, de lo que a ellos les preocupa, la ausencia particularmente en la misa es donde más se nota, en asistencia a movimientos, a iniciativas hay una mayor respuesta-

¿Cómo hacer de los sacramentos no sean vistos socialmente?

-Debemos de cambiar la forma de presentar la recepción de sacramentos, en lugar de hablar de catequesis para recibir el sacramento, tenemos que hablar del proceso de la formación de la fe y darle ese interés a los papás para que sus hijos asistan, haciéndoles ver que si no forman a sus hijos desde la fe, los van a perder, porque la fe es la que te da luz; si quieren un bien para su hijo, simplemente hay que hacerles ver que no es sólo que reciban el sacramento, sino que este formado para que lo valore, entonces los papás despiertan, porque si les decimos que tienen que venir dos años si no recibe el sacramento-.

Foto: Pablo Esparza

¿La sociedad vive una orfandad?

En Google nos dijeron que la primera búsqueda en México es espiritualidad, ahora los que están más conectados a Internet, es la franja de 20 a 35 años, y el promedio general es de 7 a 8 horas diarias, quienes son los que están conectados todo el tiempo, ellos, y ellos son los que preguntan, lo malo es que no estamos ahí, por lo menos de la manera conveniente para darles respuestas a sus necesidades-

-Hay orfandad, hay sed de Dios, y van cayendo a estas búsquedas energéticas, a las cuestiones de esoterismo o incluso de c cultura a la muerte que están presentes-.

¿El Gobierno está abierto para trabajar en equipo?

Hasta ahora yo puedo dar crédito que tanto en lo local como en lo federal. Nos necesitamos, no vamos alcanzar ni el gobierno alcanzará sus objetivos aunque tenga muchos recursos económicos, ni la Iglesia aunque tenga muchos agentes de pastoral ni la familia o sociedad por sola, nos necesitamos-.

Foto: Pablo Esparza

¿Hay conocimiento de lo que es la misericordia?

-Una espiritualidad de comunión, que te lleve a la plenitud tu situación humana, ahí tenemos el lastre de haber insistido más en una espiritualidad intimista, del yo y Dios, o de una espiritualidad impositiva, que tienes que cumplir esto, que los mandamientos, que las obligaciones, que los preceptos, y eso tiene que venir como consecuencia pero no comenzar por ahí, entonces debe ser una espiritualidad que responda a las angustias existenciales de las personas, una espiritualidad que encuentren a ese Dios misericordioso. Sin misericordia no hay salvación

¿Qué significa la salvación?

-Es una salida de tus situaciones de angustia, encontrar camino, tener luz, para qué tengo esta vida, qué hacer con ella, y eso te lo da Cristo-.

¿Qué piensa de las redes sociales donde se muestra que todo está bien?

-Hay un vacío porque se hace todo a partir de la imagen de lo que piensen los demás de mí, no hay un camino de interiorización, falla la formación del niño en la catequesis, si desde niño se le va enseñando a interiorizarse y que es él el responsable de sus actos y que de él dependerá las versiones que promueva, el poder tener una aceptación con los demás y una ayuda mutua, entonces cambia, pero si la quiere obtener a través de Facebook o cualquiera de estas ventanas, pues termina diciendo quién me va ayudar a la última hora-.

Foto: Pablo Esparza

¿El hombre actual vive con un alma adormecida?

-Pues sí, está adormecida la espiritualidad, todos llevamos un espíritu si no, no tendría vida nuestro cuerpo y no le damos cauce al crecimiento de ese espíritu-.

¿Cómo hacer del dolor no una justificación?

-El dolor, el sufrimiento es una constante dentro de la vida del hombre, el ser humano es limitado, es frágil, debe asumir que es parte de la naturaleza del ser humano y para llevarlos y aceptarlo y para poderlo hacer realmente y llegar a eso que sea un encuentro con Dios se necesita una espiritualidad, si no hay una espiritualidad no puede haber una relación con el Señor, va a ser más difícil, pero siempre una persona que pasa por el sufrimiento tiene la enorme oportunidad de encontrarse con Dios-.

-Y es mejor que lo encuentres a través de la interiorización y del silencio, y de la toma de conciencia de su presencia, y de la presencia de los otros que esperar a que te tumbe del caballo-.

¿Cómo mira a la Iglesia dentro de 30 o 40 años?

-Hay que verla con esperanza, y sí, yo creo que si se hace caso al Espíritu y al Papa Francisco lo que está diciendo, la Iglesia se recuperará y encontrará su camino, de maneras que ahorita no sabemos definirlas, pero encontrará, porque siguiendo la voz del Espíritu, si la Iglesia se cierra como se cerraron los fariseos, la Iglesia va a sufrir, pero nunca va a prevalecer el mal sobre ella, puede disminuir, pero todo depende de nuestras respuestas-.

Foto: Pablo Esparza

¿El Papa Francisco habla de tener una Iglesia de salida?

-La Iglesia debe tener las puertas abiertas, más importante, debe pensar en nosotros, nosotros somos la Iglesia, los templos son simplemente espacios donde nos toca encontrarnos y acudir en oración a Dios, pero más que abrir las puertas de la Iglesia, que está bien, tenemos que abrir la puertas de la Iglesia comunidad, a los demás, eso es fundamental-

¿La sociedad se ha hecho insensible?

-No hay sensibilidad, tenemos que construir y reconstruir el tejido social, es parte de la misión de la Iglesia, no es por obra mágica, es todo el trabajo pastoral, preparar a los niños para que sean conscientes de que se necesitan unos a otros-.
¿Cómo mira a la Iglesia en México, a un año y medio que fue nombrado Arzobispo Primado de la Arquidiócesis de México?

-Hay un episcopado unido, tenemos ya un proyecto que se está echando andar, ojala caminemos conforme a él y desde las variedades locales vamos a conjuntar esfuerzos con las provincias y conferencias-.

-Yo veo con esperanza, el camino del Episcopado mexicano, es un episcopado unido, somos distintos, no podemos pensar como coca-colas, somos totalmente distintos, con maneras de ver distintas, pero unidos, en comunión y muy bien dispuestos a trabajar-.

El Cardenal Carlos Aguiar Retes, después de la misa de clausura del Sínodo para la amazonía, se dirige al altar de San Pedro de manera discreta, con respeto se inclina y termina por santiguarse, camina sonriente mientras abandona la Basílica y ve las puertas abiertas con el fondo del obelisco, sabe que el camino es estar abierto como era su casa en su niñez.

Foto: Pablo Esparza

Yo nunca tuve llave de mi casa porque la puerta siempre estaba abierta

Por: Pablo Esparza

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