Brexit, en manos de radicales

Defensores de un divorcio duro buscan suceder a May. La Unión Europea se niega a renegociar

Con la voz quebrada, Theresa May anunció su dimisión al no poder concretar un divorcio ordenado. FOTO: AP
Con la voz quebrada, Theresa May anunció su dimisión al no poder concretar un divorcio ordenado. FOTO: AP

Esforzándose por contener las lágrimas, la primera ministra británica, Theresa May, anunció ayer que dejará el cargo, desencadenando una contienda que llevará al poder a un nuevo líder que buscará probablemente un acuerdo de divorcio más drástico con la Unión Europea.

Los aspirantes a sucederla son acérrimos defensores de la salida del bloque europeo; el favorito es Boris Johnson, el abanderado de la campaña oficial en favor del Brexit en 2016, quien dio ayer las gracias a May por su estoico servicio.

La salida de la premier agudiza la crisis del Brexit, ya que se prevé que su sucesor aspire a decir adiós al club europeo bajo términos más duros, lo que aumentará las posibilidades de un choque con la UE y unas elecciones parlamentarias anticipadas.

Con su voz rota por la emoción, May, que soportó crisis y humillaciones durante sus fallidos esfuerzos por cerrar un acuerdo de consenso para el Brexit que obtuviera la aprobación parlamentaria, dijo que renunciará como líder del Partido Conservador el 7 de junio, por lo que la carrera por la sucesión comenzará oficialmente la semana siguiente.

Pronto dejaré de ocupar el puesto cuyo ejercicio ha sido el honor de mi vida, dijo May al exterior de la residencia oficial. May era partidaria reticente a la permanencia británica en la UE, asumió el cargo en la confusión que siguió a la votación del Brexit en 2016; ahora deja el cargo sin haber cumplido su principal promesa: sacar a Reino Unido del bloque.

Jeremy Corbyn, líder del opositor Partido Laborista, afirmó que la primera ministra debe convocar elecciones parlamentarias para dejar que la gente decida el futuro de nuestro país.

APUESTAN POR JOHNSON

May deja como legado un país profundamente dividido y una élite política atascada en torno a la cuestión de cómo y cuándo abandonará Reino Unido el club europeo al que se unió en 1973, e incluso sobre si finalmente llegará a hacerlo. La mayoría de los principales contendientes para sucederla quieren un acuerdo de divorcio más duro, aunque la UE ha dicho que no renegociará el acuerdo de salida. El conservador Boris Johnson, exalcalde de Londres y ferviente partidario de un Brexit duro, es el favorito para suceder a May.

Los mercados de apuestas dan un 40% de probabilidades a que Johnson gane la contienda sucesoria. Ahora comienza de manera oficial la batalla por el corazón y el alma del Partido Conservador, dijo Andrew Bridgen, un legislador favorable al Brexit. Necesitamos un nuevo primer ministro lo antes posible y quien sea decidirá el futuro de nuestra democracia, nuestro país y el Partido Conservador.

GOLPE ECONÓMICO

La posibilidad de un Brexit brusco preocupa a los empresarios británicos, que desde hace meses sufren caídas de ingresos y cierre de proyectos. La incertidumbre en torno al Brexit es claramente negativa para el crédito, lo que influye en las decisiones de inversión y contratación y, en última instancia, en el crecimiento, afirmó Sarah Carlson, de Moody’s. Analistas advierten que un nuevo líder conservador debe obtener mayoría absoluta en unas elecciones generales para operar.

Con información de Agencias.

Por Redacción de El Heraldo de México

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